Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 17 de julio de 2016

Seispiés

La noche es de ellos
y el resto no cuenta
las risas y el viento
la calle desierta
sin ley, sin veredas.

Doblando la esquina
se escuchan las risas
del circo ambulante
seis pies que caminan
tres cabezas, una camisa,

e iluminando la pista
unos faros de auto:
el público ruge al artista
ellas peinan su encanto
él su mejor sonrisa

de galán sin astucia
en un juego de amigos
donde la risa triunfa
cuando se oye el grito:
"¡Gringo presta una!"