Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción ...
- Antonio Machado

domingo, 26 de marzo de 2017

La promesa

¿Te acuerdas cuando te paraste
tan alta, tocando el cielo,
te acuerdas cuando sentiste
el viento en tus cabellos,
te acuerdas cuando soñaste
despierta un mundo nuevo?

¿Te acuerdas cuando bebiste
la lluvia en el aguacero,
te acuerdas cuando dejaste
a la lluvia lavar tu cuerpo,
te acuerdas cuando secaste
tus ropas bajo un sol nuevo?

¿Te acuerdas cuando oliste
aquel aroma intenso,
te acuerdas cuando leíste
en el café secretos,
te acuerdas cuando besaste
la vida escrita en ellos?

¿Te acuerdas cuando miraste
a esos ojos en tu espejo,
te acuerdas cuando juraste
nunca correr un velo,
te acuerdas cuando declaraste
la guerra al miedo?

¿Te acuerdas cuando lloraste
mirando al firmamento
te acuerdas cuando secaste
estrellas en tu pañuelo
te acuerdas cuando calmaste
tu rabia en un llanto bueno?

¿Te acuerdas cuando te arriesgaste
a reír y llorar de nuevo,
te acuerdas cuando besaste
tus dados lanzados al viento,
te acuerdas cuando dejaste
al destino perplejo?

¿Te acuerdas cuando prometiste
volver a hacerlo de nuevo?

8 de marzo

Voy a pedirle a ese de arriba
que me devuelva mi costilla
y que acabe con las mentiras
que siembran hombres de arcilla.

Que mi imagen y semejanza
no es digna de alabanza
y prefiero alguien que traiga
un cincel para arreglarla.

Alguien cargada de osadía
valiente y hecha a sí misma
sin nadie que la dirija;
arquitecta, directora de su vida;

que se niegue a ser olvidada
y firme reclame su historia,
y me recuerde siempre al mirarla
que no importan sexo ni raza:

ella va y viene
ella es la brisa
a nadie se debe
nadie encima
que ella bebe
de la misma orilla
y ella duele
la misma vida
y ella ríe
la misma dicha.

sábado, 25 de marzo de 2017

Lorca

Enamorado me tienes,
enamorado, Federico
de tu cante y de tus versos,
de la plata de sus senos,
de los ojos verdes y el vino
dulce de su recuerdo.

Enamorado me tienes,
enamorado, Federico
de la luna y los gitanos,
de las noches de Al-Andalus,
del último califa vivo
que vive en sus ojos negros.

Enamorado me tienes,
enamorado, Federico
del trigo de su cabello,
de sus ojos azul de cielo,
de la ciudad fiel testigo
silente de nuestro encuentro.

Enamorado me tienes,
enamorado, Federico
del llanto que hay tus libros
de la pasión y del fuego,
de las tardes de domingo,
el sol cambiando de tercio.

Enamorado me tienes
enamorado, Federico
se te llevaron los necios
más no acallaron al verbo
que tus huesos están perdidos
pero tenemos tus versos.

Ventiuno de marzo

Desnúdate esta noche
ábrete como una flor
cada pétalo, un verso
cada latido pasión.

Ríndete al derroche
sin recatos ni pudor
sé sólo sentimientos
cadencia, rima, canción.

Desnúdate esta noche
abre las puerta del balcón
entre tules y lunas llenas
canta tu dicha o tu dolor,

deja que hable Calíope
que guíe tu pluma y tu voz,
que sea un poema el broche
que junte tus labios, los dos

dos que suave pronuncien
lo que la prosa nunca mostró,
lo que los versos esconden:
tú, vida; tú, aire; tú... flor.

martes, 21 de marzo de 2017

Balcón para lunáticos

Blanco y negro
dos ojos curiosos
una sombra en mi hombro
dos transeúntes sin miedo

Él con rostro perplejo
yo con cara de asombro
en mi letras absorto
ocupando terreno ajeno:

su balcón nocturno
mesa y sillón viejos
donde nacen los versos
a la luna en el cielo.

Quién conquistará su lecho:
su luz sobre el tejado
nos tiene embrujados
dos lunáticos sin sueño.

Le invito a compartir versos
pero él se vas tras ella lejos
atravesando los tejados
persiguiendo su reflejo.

sábado, 18 de marzo de 2017

Juan Descalzo

Juan, siempre orante
Juan, siempre llegando
Juan, sus pies descalzos
Juan, es Su llamado.

Juan, entre la gente
Juan y rostros dorados
y Juan, pies descalzos;
con ellos Juan caminando.

Juan, selva y oriente
mira al este Juan descalzo
su voz, la voz de los de abajo
un rezo, una lengua, hermano.

Sinchi runaka paktamushka,
Yayaka minkunkapa shamushka
Dios runawa, Dios kanwa,
Juan Descalzo.

Democracia

Llegar a emergencias al hospital, que te atiendan, de curen la herida, te vacunen, y te den la cita para la siguiente curación, sin que hagan distinciones de relación laboral, nacionalidad o situación legal en el país, sin que te cobren nada; es democracia.

Que la educación sea también gratuita sin distinciones, gratuitos los libros, gratuitos los uniformes, que las escuelas públicas sean limpias y dignas, que se fomente la formación y actualización pedagógica de los docentes, que se les reconozca un salario acorde a su trabajo; es democracia.

Que exista una red vial con carreteras en buen estado, llegando a todas las provincias de un país, y que esta red sea gratuita, es democracia,

Que se exija pagar los impuestos a todos y por igual, es democracia.

Las colas en un sistema de sanidad pública saturado por la alta demanda del pueblo, es democracia; como también lo es el derecho del pueblo a exigir que se siga mejorando este sistema sanitario.

Un país donde la educación pública desparece a través de las grietas en los muros de la clase, donde la sanidad pública tiene un costo y acaba siendo una excusa en un mercado dominado por aseguradoras y clínicas privadas que "venden salud", donde las carreteras asfaltadas sólo existen en urbanizaciones privadas, donde los colegios y universidades privadas son los únicos con educación de calidad, es un país sin democracia.

Somos hijos del pueblo. Somos hijos del Estado de Bienestar que surgió con la Revolución Francesa. Tenemos lo que somos porque lo hemos construido juntos. El país somos nosotros, lo hacemos nosotros. Es el país como como símbolo protector de todos sus ciudadanos. Con sus peleas, con las carencias y fragilidad del sistema que siempre está en equilibrio, debatiéndose por mejorar, con las diferencias de opinión, las equivocaciones, incluso con la corrupción de aquellos egoístas -pues egoísta es el ser humano- que se lucran aprovechando la confianza que otros han depositado en ellos, la democracia sigue siendo el sistema al que nos debemos, un sistema frágil, amenazado por esa doctrina estadounidense y capitalista que pone al hombre por delante del estado, que crece en torno al individuo y no en torno al grupo, que fomenta héroes y cambios gracias a voluntades personales, y que poco a poco excluye de este proceso a más y más personas.

La democracia no es perfecta. No es un concepto por el que dar la vida, algo que se pueda defender, salvo que escarbemos bajo su superficie para encontrarnos con qué y quienes son esa democracia. Quizá nos encontremos a nosotros mismos. Seguramente ustedes mismos se vean representados en ella, divididos en ella, preocupados por ella, enfadados por causa suya, pero en el fondo parte de la democracia misma.

Veo sus rostros perplejos ante su espejo interior, Y veo sus miradas alzadas, dubitativas entre su propio origen y esa estampa del hombre libre dueño único de su destino que viene cabalgando a lomos del corcel del norte. Muchos abandonan estos días el barco del bien común, ese estado del bienestar que ven maltrecho, que ven como un engaño en el que ya no se ven representados, y corren para alcanzar un espacio en la grupa del corcel salvador pero ¿cuánta gente podrá caber en la grupa? ¿cuando aguantará el caballo antes de relinchar, cocear y dejar atrás, desvalidos y en el suelo, a todos menos a su amo?

No se trata de partidos políticos, no se trata de ideologías de izquierdas ni de derechas. Se trata del propio derecho a poder ser dueños de nuestro destino, nuestra vida, nuestro país, y no vasallos de un rey o reyes. Se trata de nuestro derecho a estar bien, a ser libres y a respetar la libertad de los que nos rodean como un ejercicio de libertad y respeto más, para poder ser y para poder sobrevivir.

Aquellos que hablan de héroes y de ejemplos de superación individual se olvidan de todas las personas que a lo largo del camino les pusieron, voluntaria o involuntariamente donde ahora están, y con su olvido, condenan la democracia, condenan la vida común y se condenan a si mismos al despiadado precipicio del olvido y la muerte.

El ser humano es animal gregario. El ser humano vive porque vive en grupo, con sus tensiones y luchas y diferencias, pero en grupo. El estado del bienestar y la democracia son precisamente eso: la voluntad de sobrevivir y crecer juntos, pues no hay otra manera de lograrlo. Y la tarea de saber distinguir entre aquellos que fomentan, por poco que sea, este estado del bienes, y aquellos otros que habla sólo del beneficio y bien individual (de ellos y de los demás como individuos) es quizá la más difícil de todas. Pero la elección sigue siendo nuestra. No perdamos ese derecho y elijamos una vez más, democracia.