Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

viernes, 9 de septiembre de 2016

Danza de madrugada

Estos días de me despierto
siento ganas de escribir
enredado en versos me pierdo
cuando el día empieza abrir.

Me pregunto qué rompe mi sueño
estas madrugadas luz de añil
lo quiero escribir, no lo recuerdo
no se si pienso en mi o pienso en ti

O si de mi pensamiento es dueño
un duende con traje de arlequín
o quizá aún me atrapa ese recuerdo
que me hace tener alma de faquir.

Me levanto y dejo versos sueltos
abandono incompleto el tapiz
el lápiz quieto sobre el cuaderno
y olvido lo que te iba a decir.

que algo ronda en mi pensamiento
da vueltas sin parar dentro de mi
y me tiene con los ojos abiertos
días y noches y días sin fin.

De día hago números, intento
ser un autómata de vida gris
pero mi corazón late irredento
y traza su propio camino sin mi

camino las calles con paso lento
me fijo en el detalle más sutil
moléculas en este universo
que aún no logro describir.

y cuando la noche cae de lleno
invitándome con ella a dormir,
la luz guarda ahora silencio
y lo negro comienza a escribir

a poner música en mis dedos
hilos nuevos para el tapiz
colores vivos en el cielo
lunas nuevas comienzan a salir.

Son sólo sensaciones y recuerdos
son sueños que quisiera vivir
son sabores que dejan encuentros
con el día a día el convivir,

son pulsiones que sin querer siento
son páginas que esperan por mi
el blanco me enamora sin remedio
y sobre él vuelvo a morir.