Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 4 de septiembre de 2016

Chimoc

Perro precolombino
de rostro vigilante
cuerpo lampiño
por chaquiñanes
a través de siglos
a cuántas edades
has sobrevivido
desde los andes
hasta el Pacífico,
de Incas padres
de soles perdidos
olvidados lugares
y dioses prohibidos
bajo la nueva noche.

Perro precolombino
ancestro de canes
recuerdo vivo
de aquellos hombres
en Machu Picchu
imagen de dioses
guardián de espíritus
caminas las calles
del suelo herido
por españoles
y tus ladridos
ancestrales voces
son el testigo
de antiguos soles.

Perro precolombino
te soñé a noche
leí el mito:
el oro y el cobre
desaparecidos,
la tierra hoy pobre
clama al destino,
la sangre corre
y el tumi herido
un nuevo orden
establecido;
tu rostro insomne
rompe el olvido
de cinco siglos.