Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

miércoles, 20 de febrero de 2013

Misionero

Con admiración y cariño a mi tío Pablo, a Juanito, José, Juan, Jesús, Gonzalo y todos cuantos han caminado y caminan con Sus sandalias.

No has olvidado el cayado
ni las sandalias de esparto
y tus hombros cansados
llevan con amor Su cruz.

En un morral gastado
en el que pesan los años
llevas amor y abrazos
para encender Su luz.

Es tu piel viejo sallo
y en tus manos los callos
son la señal del arado
con el que siembras la Fe.

Es tu voz como el viento
que desciende del Cielo
para regar los desiertos
y calmar la sed

de personas perdidas
sin rumbo en la vida
que al compartir tu fatiga
encuentran a Dios.