Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

martes, 5 de febrero de 2013

He vuelto al barro

Esta noche he sentido
la lluvia sobre el tejado
en su suave arrullo he dormido
entre dulces sueños arropado.

Y en la mañana al despuntar el alba
escuché el cantar de los grillos
caminando alegres bajo el agua
de la lluvia que devuelve al campo su brillo.

Corrimos con ellos, mi sonrisa y yo
salpicando en los charcos del camino
bajo un rio de sombrillas y trajes multicolor
compartiendo las risas, sintiéndome vivo.

Cuánto me he perdido
viviendo en el palacio
ajeno al bullicio y el cantar
de las flores del campo
por eso te doy las gracias hoy Señor,
por recordarme dónde esta el barro
ese que moldea mis brazos,
ese que mancha mis manos
y las manos de aquel que llamo hermano,
aquel que comparte lo más valioso que tiene:
una sonrisa, un beso, un abrazo.