Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

miércoles, 4 de diciembre de 2013

fotografía

Me encontré con ella ayer,
rostro serio, bien peinada
seria y fija su mirada
sin hablar me recordaba
lo que oculto de mi ser.

No hubo el sabor de un café
solo el tiempo y la distancia,
en el rostro reflejadas
marcas de vidas pasadas,
promesas dejadas en papel.

Cuantas veces deseé
poder decir esa palabra
sin esconder la mirada
sin el rubor en la cara
y dejé todo en un "tal vez".

Desnudado ante mi ser
por una foto guardada
que quiso ser olvidada,
en el fondo de mi alma
que te extraño, hoy lo sé.

1 comentario:

Jorge dijo...

¡Qué bello poema, mi apreciado amigo! Definitivamente te quedan muy bien las rimas consonantes. Incluso estoy pensando comprar los derechos para mi libro. Que tu pluma no deje de pintar las páginas del sentimiento incomprendido.
Saludos de Jorge J.