Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

martes, 5 de marzo de 2013

La voluntad de vivir

Hay momentos en que la enfermedad le sacude a uno, con más o menos fuerza. Pueden ser enfermedades físicas, del alma, del corazón. Cuando uno las sufre, a veces se vuelve huraño, esquivo, intenta comprender porqué le ha tocado a uno sufrir. Luego, la enfermedad pasa, o se aprende a convivir con ella o sus secuelas, y es entonces, que uno se da cuenta de que si salió adelante, es gracias al cariño de todos los que le rodean, al pensamiento de amor y afecto de todos los que están lejos y le llevan presente.

Yo pierdo muchas veces el norte cuando me golpea la enfermedad, me aislo, me encierro, esquivo esos ojos que me quieren ayudar, hasta que, de pronto, reconozco mi falta y mi enfermedad, y encuentro en esos ojos el cariño que he rechazado ingratamente.

Gracias de todo corazón a todos los que, desinteresadamente me han transmitido su apoyo y cariño estos días.
Si sobrevivimos, no es por la ciencia simplemente. Es porque somos animales gregarios.

Old Devil Time (Viejo y endiabaldo tiempo)
(Pete Seeger)

Viejo y endiablado tiempo, ¡te voy a engañar!
Viejo y endiablado tiempo, te gustaría derribarme.
Pero cuando me siento sin fuerzas, los que me quieren se reunen
y me ayudan a levantarme y convatirte una vez más.

Viejo y endiablado miedo, tú con tus manos heladas
Viejo y endiablado miedo, bien te gustaría congelarme.
Cuando estoy muerto de meido, los que me quieren se reunen
y me ayudan a levantarme para convatirte una vez más.

Viejo y endiablado dolor, a menudo me dejaste inmóvil
creíste que lloraría, y rogaría que llegase mi final.
Pero en este momento tan duro, los que me quieren se reunen
y me ayudana levantarme para convatirte una vez más.

Viejo y endiablado odio, te conocí hace mucho tiempo
entonces descubrí el veneno en tu aliento
Ahora, cuando escuchamos tus mentiras, los que me quieren se reunen
y me ayudan a levantarme para convatirte una vez más.

No hay tormenta ni fuego que nos pueda derrotar
No hay viento alguno que nos impida avanzar
y vosotros que sufrís, o quierido, reuniros,
y así nos podremos levantar y cantar una vez más.

La letra original en inglés, aquí. Pete Seeger escribió esta canción en 1969 por petición del director Otto Preminger, que le pedía una canción sobre "la voluntad de vivir" para su película Dime que me amas, Junie Moon.