Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

jueves, 21 de marzo de 2013

Día del árbol

Comienza la primavera en el emisferio norte. Aquí, en el trópico lo veo con cierta añoranza, pues acá el tiempo apenas varía, no existen las cuatro estaciones. Recuerdo que más o menos por estas fechas, en los colegios de España se celebraba el día de la naturaleza o del árbol... Sea como sea, este pasaje, escrito con poesía, verdad y amor a la naturaleza, resuena con fuerza estos días en mi cabeza.

"Los árboles refrescarían las ciudades abrasadas por el verano, los árboles pararían los vientos del invierno. Un árbol podía hacer muchas cosas: dar color, dar sombra, fruta, o convertirse en paraíso para los niños; un universo aéreo de escalas y columpios, una arquitectura de alimento y de placer, eso era un árbol. Pero los árboles, ante todo, destilaban un aire helado para los pulmones y un gentil susurro para los oídos, cuando uno está acostado de noche en lechos de nieve y el sonido invita dulcemente a dormir."
- Ray Bradbury, Crónicas Marcianas