Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

sábado, 5 de enero de 2013

Volviendo a ser niño

Estos días, paso las pocas tardes que me quedan a este lado del charco, escapando del frío (poco frío está haciendo este año) viendo películas justo después de comer, para hacer bien la digestión. Y, además, películas para toda la familia. Como antes, como cuando era un crío y, después de comer corria a ver el nuevo episodo de la Willy Fog y la vuelta al mundo en 80 días, o David el Gnomo o Dartakan y los tres mosqueperros, o cualquiera de las otras series que programaban a eso de las 3 y media pasadas, después del horroroso Telediario y del hombre del tiempo.
¿Que cómo, cómo he hecho para volver a hacer eso? Flins & Pinículas. Sí, así, como suena. Flins & Pinículas.

Ya no ponen dibujos animados después del Telediario, y, ni siquiera ahora en navidades, y ni siquiera con los ventitantos canales del TDT, puede uno, muchos días, encontrar una película para todos los públicos que no pudra el cerebro con una historia de esas escritas por personas que piensan que los niños son tontos. Pero, uno siempre puede ir al videoclub de la esquina y encontrar cosas muy, muy curiosas.
Yo, estas navidades, me topé, por hazar del destino con una película titulada "Superbrother", que resultó estar distribuida en España por Flins y Pinículas, una compañía audiovisual que se dedica a traer hasta nuestro país cine familiar y de aventuras producido sobre todo en europa, en la vieja europa. Después de ver los trailers de otros títulos que venían en el DVD de Superbrother, me dije "aquí hay algo". Y acerté. Llevo una semana larga pasándomelo como un crio viendo "Fucsia la minibruja", "Rudy el cerdido de carreras", "La montaña mágica", "La isla de las almas perdidas", "Unidos por un sueño" y otros títulos similares.

Películas para ver con ojos de niño, y, sobre todo para ver acompañados de niños. Puede que no tengan los efectos especiales de Hollywood, pero, al lado de los bodrios 3 D, con muchos efectos especiales y sin historia, estos títulos les dan mil vueltas. Son historias sencillas, pero no por ello simplonas, que seguro gustarán a todo niño (y adulto) que aún no haya perdido su capacidad de soñar y acostarse con una bonita moraleja en su cabeza.
Yo he vuelto a verme en el espejo interior como un mocoso de 10 años. Todo un soplo de aire fresco.
Os dejo la dirección de la página web, donde podéis ver la sinopsis y trailers de sus títulos. Tienen un poco de todo, pero sobre todo, títulos para toda la familia.
Flins & Pinículas

Y gracias a la gente de Flins & Pinículas por traernos estos pequeños regalos.