El ir y venir luchando por las cosas más queridas, sin bien nos gasta las manos, nos deja abierta la vida.
- Víctor Jara

viernes, 9 de mayo de 2008

Mundo Yo

Podría parecer una historia de ciencia ficción de las que tanto me gustan a mí. Pero no. Es sencillamente el mundo que hay al otro lado de la ventana de esta habitación, un mundo del que, creo, trato de esconderme voluntariamente, pues no comparto sus acciones, sus fines, sus inquietudes. Y además, supongo, tengo miedo de acabar convirtiéndome en uno más de los que yo llamo individuos Yo.
Vivimos en una sociedad totalmente egocéntrica. Todo gira en torno a la persona individual, a lo que a uno le gusta, lo que a uno le parece válido, donde todo el mundo se pelea por expresar su opinión personal sobre cualquier tema y hacer que esta sea oída a voz en grito por encima de la de los demás. Cada persona construye su mundo en torno a sí misma, y actúa de modo que el resto de figuras –las otras personas- bailen a su alrededor según las necesidades personales que le surgen en cada momento.
Lo que interesa es mi bienestar actual, mi familia, mis bienes, mi futuro. Hemos perdido toda visión universal de la humanidad. No sólo no nos preocupamos por otras personas fuera de nuestro círculo más próximo –que cada vez se reduce más y más a esta familia nuclear que por otro lado se va rompiendo poco a poco-, sino que incluso cuando nos preocupamos de alguien lo hacemos desde nuestra propia visión egocéntrica. Somos incapaces de ponernos en los ojos de otra persona y ver la vida como él la ve, sin prejuicios personales, y de este modo, una y otra vez intentamos modificarla –la vida de esta otra persona, me refiero- según nuestros propios gustos, inquietudes. Y cuando esa persona se niega a darnos la razón, o duda respecto nuestras proposiciones, pues muy a menudo no son las nuestras, le volvemos la espalda y le miramos como si estuviese loco o enfermo, que, desde este planteamiento egocéntrico es lo mismo, pues por locura incurable sólo entendemos esa de raíz genética o física que ocultamos dentro de casas con barrotes y adormecemos con pastillas para no tener que verla a diario.
Me da miedo. Realmente me da miedo salir y contar mis inquietudes, mis sueños porque se que no tienen cabida en esta sociedad egocéntrica y personalista, simplemente porque no son los sueños de la mayoría, o quizá peor aún, esta mayoría individualista se ha olvidado de lo que realmente es soñar, de qué son los verdaderos sueños, y no esos de plástico con los que se conforma a diario.
De todos modos no quiero prejuzgar aquí a los demás desde mi propio yo interior, pues soy consciente y acepto que mi punto de vista de las cosas no tiene porqué coincidir con el de los demás. No tiene ni siquiera porqué ser aceptado. Pero sí respetado. Eso es algo que siempre he hecho y que pienso seguir haciendo: respetar el punto de vista de los demás, y apoyarles y ayudarles a realizar sus sueños, por muy distintos de los míos que sean, por muy raros, utópicos, materialistas, o comunes que sean. Creo que en este mundo hay sitio para todos los puntos de vista, para todas las maneras de ser, siempre que tengamos claro ese único límite que describió Rousseau: la libertad de uno acaba donde empieza la del otro. Pero, además de respetar la posición del otro, creo nuestro deber apoyarle en sus decisiones.
¿Por qué, por qué nos cuesta tanto ponernos en la piel del otro e intentar ver los problemas como él los ve? ¿Por qué nos cuesta tanto ayudarle y valorar con el las cosas, sin vestir nuestras palabras con nuestros propios gustos, fines, ideas?
No lo se. No acabo de entender por qué para la mayoría de la gente es tan difícil. Yo aún no he caído en esa práctica y me he propuesto no caer nunca. Tengo mis ideas, las expreso, pero no las intento imponer a los demás ni recrimino y prejuzgo a los demás cuando expresas ideas contrarias a las mías pidiéndome consejo o simplemente buscando a alguien con quien comentar sus nuevas.
Siempre estoy dispuesto a ayudar a los demás, a ponerme detrás de la retina del vecino y ver la vida como el la ve. Y me llevo palos y más palos cuando espero que el vecino haga lo mismo por mi. ¿Qué quieres vestir de azul? Bueno, a mi no me gusta, pero te acompaño y buscamos la ropa adecuada para que seas el rey de los azules y seas feliz.
Luego me toca a mi. Digo que quiero vestir de púrpura y me llaman loco, me dicen que tiro mi vida a la basura, que no voy a ninguna parte, me ofrecen una y otra vez el azul como lo único válido y si me sigo decantando por el púrpura me dan la espalda y me condenan a un silencio frío esperando que la presión del mismo me haga cambiar de color.
Palos y más palos. Siempre lo mismo. Cada vez que sucede me dan ganas de saltar al río, no para cruzarlo a nado, sino para descansar en el fondo, lo mismo que cuando me dejo convencer e intento ser esa persona que los demás dicen que hay que ser pero que por más que lo intente no soy. Por suerte e aprendido a sobreponerme de todos esos palos. Cada vez que me deprimo debido a todas estos palos que me lanzan los demás, encuentro salida a mi depresión interna divagando sobre el papel o sobre este blog. Perdón a mis lectores si muy a menudo les sumerjo en este mar de tempestades. Es una de las pocas maneras que conozco para salir a flote.
Todo el mundo debería estudiar psicología y aprender algo de esos profesionales que tan mala prensa tienen a veces, aunque suene raro a fecha de 2008. Ellos sí saben mirar desde los ojos del de enfrente y apoyarle y aconsejarle en sus decisiones sin imponerle o sugerirle otras ideas ajenas. Gracias. Creo que he recibido algunos consejos de valor incalculable.

martes, 6 de mayo de 2008

Regresos, visiones del interior, y timidez

Hace unos días mi buen amigo Kiko decidió resucitar su alter-ego virtual. "El bribón bueno", aquella bitácora virtual cerró hace más o menos un año, vuelve ahora a la vida, espero yo que ahora ya con más visión de futuro, de permanencia. Fue una pena que desapareciese, llevandose con sigo hacia ese fondo osucro donde se van los bites que ya no queremos, un monto de pensamientos, historias, dibujos, y alguna que otra acalorada discusión entre comentarios. Un montón de buenos ratos.
Os invito a descrubrir -o redescubrir- este espacio virtual libre y creativo: El Bribón Bueno

Ha decir verdad, estuve tentado en varias ocasiones de eliminar el enlace al desaparecido blog de mi colega, pero, por pereza o por alguna otra razón inconsciente, no lo hice. Ahí sigue en la sección "colegas" de este blog. A raiz de estas idas y venidas virtuales me he puesto a pensar en cuando comencé este blog, como encargo de un profesor del CAP para colocar en el una WebQuest. De repente, aquellos meses de octubre y noviembre de 2005 Blogger se llenó de nuevos espacios, algunos muy interesantes. Fuimos muchos los que, al margen de colgar en el blog nuestra webquest, decidimos comenzar a escribir en ellos sobre los más diversos temas, llevando a cabo más o menos un diario personal -que es fin primero con el que creo surgieron los blogs-.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la mayoría de la gente que empezó ha escribir entonces, lo ha ido dejando. Unos dirán que están ahora muy ocupados, otros, que realmente nunca les entusiasmó esto del blog. La verdad es que la mayoría son ahora tristes webquest solas y algún que otro blog que sólo comenzó a gestarse para abortar a los pocos meses. Durante un tiempo seguí varias de esas bitácoras del CAP, pero a medida que muchas dejaban de actualizarse, fui perdiendo mi interés, e incluso, llegué a perder (realizando esa perezosa tarea de formatear el PC cuando se vuelve tonto) los enlaces a estos blogs caperos. Creo que siguen en algún rincón el la página del profe.
Supongo que con el tiempo acabaré por lavar la cara a este blog, renovando los enlaces a sitios muertos o vegetativos por otros vivos, más presentes y concordantes con las inquietudes actuales de uno en cada momento de la vida. De lo que sí estoy seguro, es que, salvo que me quede manco o caso similar de fuerza mayor, seguiré escribiendo, para desahogarme y para alentar y animar a otros también, sean cuales sean las circustancias de mi vida y esté donde esté e independientemente de lo que haga. Algunas veces veréis de repente más entradas nuevas, otras tendréis que esperar un mes para leer algo nuevo, pero algo llegará y aperecerá para despertar vuestras mentes. Prometido.
Quiero animar también a otros a crear o retomar su blog, para que nos hable de su vida, de sus aficiones, de lo que quiera. Y que lo haga sin vergüenza. Yo me considero una persona muy tímida, quizá la más tímida que conozco. En la mayoría de situaciones sociales con desconocidos estoy ausente, fuera de sitio. Sin embargo, aquí, con la cara medio oculta tras la pantalla soy capaz de abrirme a los demás sin vergüenza, sin miedo a hacer el ridículo, lo cual no deja de sorprenderme, porque realmente llego a mucha más gente con mis palabras que cuando me voy a una fiesta y me ven sólo unos pocos. Es algo que ya me sucedía cuando hacía aquel programa de radio y soltaba mi lengua en las ondas, totalmente consciente e inconscientea la vez de que me estaba escuchando mucha gente anónima.
Son muchos los que últimamente no comparten sus perfiles, o ni siquiera permiten que su blog sea de acceso público. A mi personalmente me parece que la idea de total aceso a los blogs, sin necesidad de pertenecer a redes de "amigos" o similar es lo mejor de la aventura. Conocer nuevos compañeros de viaje, escuchar opiniones anónimas, descubrir a otros y al mismo tiempo descubrirnos a nosotros mismos. Cada vez vivimos más cerrados en nuestro propio círculo social, familiar, cada vez sentimos más miedo de hablar con extraños, quizá porque la sociedad no nos muestra más que lo malo de estas relaciones, en las que, si bien, hay "malos", creo que las buenas experiencias prevalecen.
Animo a la gente a que elimine las barreras de acceso a sus blogs, a que comparta perfiles, experiencias. Últimamente recibo cada vez más comentarios en el blog. Debe ser que me hago famoso.... La mayoría de estos son anónimos. Hace tiempo decidí permitir comentarios anónimos para que así puediese dejar su saludo todo el mundo, independientemente de que fuese usuario de blogger o no, me parece esencial este punto también. Odio todos esos otros servicios de blogs que obligan a registrate para dejar un saludo. Sin embargo, animaría a todos los anónimos a que, si tienen blog o web, dejasen la direción para que así pudíesemos devolverles la visita.
Me despido ahora, pero volveré mañana o quizás dentro de unas horas, o dentro de unos días, para volver a pintar negro sobre blanco y dar forma a alguna idea nueva y compartira con todos vosotros.

[...]
dice "no hables con extraños"
yo digo "¿porqué demonios no?"
si no hablas con extraños
dime, ¿qué es lo que obtienes?
un mundo sin sabiduría
una vida sin risas
una sensación de soledad
y amistades a medias.
[...]

De la canción "Through Here Quite Often" de David Crosby y Dean Parks. En el álbum Crosby*Nash (2004)

viernes, 2 de mayo de 2008

Pete Seeger - We Shall Overcome (1963)

Hay discos que trascienden más allá del mero hecho artístico y se convierten en todo un documento histórico de una época, un momento. Ése es el caso de este disco de Pete Seeguer, grabado un 8 de Junio de 1963 en el Carnegie Hall de Nueva York con el movimiento de lucha por los drechos civiles como fondo.
En los años 60, en EE.UU. la segregación racial entre blancos y negros era algo patente, visible. Comenzó entonces todo un movimiento por la igualdad entre blancos y negros, toda una "revolución social" si se me permite la expresión, con el Rev. Martin Luther King a la cabeza, desfilando, marchando pacíficamente y en silencio por las calles, reclamando la igualdad de derechos entre negros y blancos. Y como todo movimiento social bienintencionado, esté influyó en la música folk -la música del pueblo- que se vio de pronto repleta de canciones de ánimo y esperanza para acompañar a los desfavorecidos, los dicriminados, en sus marchas por las calles.
Entre aquellos que caminaro por Shelma, Alabama, al lado del Dr. King, estaba Pete Seeger, trobador del s.XX, quien ya en décadas pasadas cantase para obreros, sindicatos, en favor de la igualdad laboral y social, y que, en los años 60, apoyó igualmente al lucha por los derechos civiles y apadrinó el moviento de canción radical que entonces tenía jóvenes y desconocidas figuras como Bob Dylan o Phil Ochs entre sus filas.

En medio de este clima social de protesta y de cambio, el verano de 1963, mientras Seeger y familia se embarcaban en una gira por todo el mundo, el sello Columbia lanzaba este LP, grabado a penas unos meses antes en un concierto. Seeger aparecía solo en el escenario, acompañado de su guitarra y su banjo, dirigiendo a un improvisado coro de espectadores cantando juntos con esperanza y fuerza. El disco se fue directo a las listas de ventas del momento -algo impensable para un disco de Pete Seeger-, la razón, que por primera vez aparecían dentro de un mismo LP las características inigualables de la música de Pete Seeger: las canciones de protesta, las canciones de amor, de esperanza, canciones eterneas y canciones "hechas para el momento". Con el himno "We shall overcome" (Venceremos) enmarcando el proyecto, y todo el público cantando al unísono los versos de un tema surgido en las manifestaciones de por los derechos civiles en las ciudades del sur de EE.UU., este LP dió la vuelta al mundo junto con el propio Seeger, se convirtió en claro ejemplo del poder de la canción como aliento y ánimo para los desfavorecidos, y con el paso del tiempo en un documento histórico que nos habla de los acontecientos de la gente de una época, pero que, al mismo tiempo, sigue estando vivo, presente, porque aún sigue habiendo injusticia en el mundo (baste decir que todavía hoy sigue habiendo discriminación racial en EE.UU.) y estas canciones, surgidas en un momento, con un propósito, y por una razón determinada, ahora se han tornado universales -como toda buena canción folk- y nos acompañan y nos dan ánimo en nuestras luchas actuales.

En 1989, We Shall Overcome fue reeditado en CD. Para dicha ocasión, se decidió, por suerte, reeditar el concierto entero, tal cual, con sus dos horas de duración, en lugar de publicar sin más el resumen, por otro lado magnífico, presentado en el LP de 1963. Un auténtico documento histórico-musical irrepetible que hoy día, 45 años después de su grabación, sigue sonando igual de fresco, joven, lleno de esperanza.
Tengo muchos discos en mi colección, algunos obras maestras musicalmente hablando. Éste va mucho más allá, y aún no he encontrado nada que se le acerque.

Whe Shall Overcome

Venceremos
Venceremos
Venceremos algún día
En el fondo de mi corazón
Creo que
Venceremos algún día

Caminaremos de la mano
Caminaremos de la mano
Caminaremos de la mano agún día
En el fondo de mi corazón
Creo que
Venceremos algún día

Viviremos en paz
Viviremos en paz
Viviremos en paz algún día
En el fondo de mi corazón
Creo que
Venceremos algún día

En todo el ancho mundo
En todo el ancho mundo
En todo el ancho mundo, algún día
En el fondo de mi corazón
Creo que
Venceremos algún día

No tenemos miedo
No tenemos miedo
No tenemos miedo ¡Hoy!
En el fondo de mi corazón
Creo que
Venceremos algún día.

domingo, 27 de abril de 2008

Cecy

Cecy.
Sí. Me enamoré de ti en cuanto te vi en mis pensamientos,
Allí, en lo alto, entre la penumbra y un rayo de sol que se filtra por una ventana entreabierta al mundo.
En una cama de telas de araña y suaves almohadones de plumas,
Entre sueños alimentados de viejos recuerdos cubiertos de polvo
Entre briznas, olores, y sabores de mil y una vidas.
Tranquila, dormida con los ojos bien abiertos,
Descansas Cecy.
Oculta del mundo, atrevida y descarada.
Sin miedo a lo desconocido, ávida de probar todo lo nuevo, lo prohibido.
Cecy...
Ojalá entraras en mi.
Ojalá me hicieras correr por prados infinitos y sentir las flores,
Volar después en una mariposa, saboreando los olores de la primavera en todo su esplendor,
Conocer de tu mano el calor del verano, sentir el beso, el miedo interno, antes de que octubre llegue y se lleve las luces y los colores.
Llévame contigo, poséeme, hazme partícipe de tu extraño de ritual, de tus juegos inocentes.
Quiero sentir la risa, quiero sentir este mundo.
Quiero ser salvaje, descarado, como tú, Cecy.
En mi cama, entre estas cuatro paredes espero,
Quiero salir y buscarte Cecy,
Sentir como tú, no, sentir contigo,
Ven, despierta mis pasiones ocultas,
Aquellas que yo mismo tengo miedo de dejar salir.
Cecy...

Cuatro letras que alimentan mis sueños
El reflejo de mis pasiones ocultas.
Mi otro yo.
Lo que no soy y quizá no seré.
Lo que deseo conocer.
Cecy.

Nota:
Cecy, mi Cecy, no es de carne y hueso ¿o sí? Ella vive en las páginas del cuento de Ray Bradbury "La bruja de abril" incluído en su libro Las doradas manzanas del sol (The golden apples of the sun, 1953) Os invito a conocerla.
No creí esta nota necesaria. Pero parece que sigo dando por sentado que la gente conoce a todos estos "clásicos modernos" de los mal llamados "géneros menores" y muy amenudo no es así.
(29 de Abril de 2008)

miércoles, 23 de abril de 2008

Fahrenheit 451

Mi intención esta mañana era recomedar un libro -por eso de que es el día del libro- y acabé haciendo redactando todo un discurso sobre la calidad de lo que leemos y vemos y la manipulación que los medios de comunicación ejercen pasivamente sobre las personas.
Todo porque, el libro que yo quería recomendar versa, en el fondo, sobre ese tema.
Recomendar a estas alturas Fahrenheit 451 de Ray Bradbury puede parecer un poco inecesario. No sólo es la obra más conocida de su autor, si no que es de sobra famoso por si mismo, catalogado ya desde hace muchos años como una de las grandes novelas de ciencia ficción, que seguro que muchos ya ha leído y releído y que otros compran por simple curisidad.
He leído la mayoría de libros de este hombre que, con los pies en Los Ángles y la cabeza en Green Town, Illinoils, me hace pensar y soñar e imaginar. ¿Ciencia ficción? Algo ¿Fantasía? Sí, problmente sí. ¿Poesía? sin dudas ¿Moraleja, metáfora, inteción de hacer a la gente despertar y crear y trabajar por camibar las cosas? Sin dudas. Todo esto encuentro yo en la obra de Bradbury.

En Fahrenheit 451 Ray Bradbury nos describe una sociedad futura en la que está prohibido leer, y los bomberos se dedican a perseguir a lectores fugitivos y quemar libros. Todo envuelto en un marco de ciencia ficción, que permite al escritor plantear posibilidades imposibles y al lector soñar y dejarse llevar. Si embargo, lo importatne en la novela no es la tecnología futura, los minúsculos transmisores ocultos en la oreja, las grandes autopistas con anuncios descomunales, los perros mecánicos, las pantallas de televisión murales. No. Eso es el envoltorio, el casacarón. En Fahrenheit 451 vemos una sociedad que no lee, que no piensa, que se deja llevar por las normas establecidas sin cuestionar si son buenas o malas, si se podría cambiar esto o aquello, una sociedad que vive atrapada en sus casas, sintiéndose más próxima de una televisión mural con programas vacíos de contenido que de su propia familia de carne y hueso.
En 1953, cuando la televisión estaba todavia en sus primeros años de vida, Ray Bradbury imaginó una sociedad en la que la TV, como expersión máxima de los mass media, controlaba nuestras vidas de una forma pasiva. Esto es lo que me asusta, lo que me incomoda, y lo que me atrapa de la novela. La enorme similitud con el momento que vivimos hoy en el año 2008. No la similitud tecnológica (que es la primera que llama la atención) si no la similitud social y cultural.

Creo que es una de las mejores libros para descubrir el amor por la lectura, por descubrir los mundos, los personajes que viven en esas páginas blancas manchadas de negro y por el placer también de invitar después a otros a que ellos también los descubran. Y para pensar, sí, para pensar.

Un último apunte. Leed Fahrenheit 451, sí. Seguro que encontrais un hueco. Y luego, o antes, según vuestra elección, buscad la maravillosa adaptación al cine que hizo François Truffaut, quien consiguió plasmar en la pantalla el corazón y el alma de libro de Bradbury, algo muy raro de ver en el cine actual (y no tan actual)

Día del libro

Dice que leemos poco. Los españoles, me refiero, en comparación con otros países europeos. Quizá. Los de las encuestas sabrán. Libros se siguen vendiendo un montón. No se si buenos o malos. No creo tener conocimiento para posicionarme al respecto. Yo leo. Sin más. El períodico, un libro, un comic, o páginas web de lo más variopinto. El caso es leer, y pensar, y sacar nuestras propias conclusiones de lo que leemos, imaginarnos esas palabras con nuestras propias imágenes, darles movimiento y vida propia nosotros mismos en nuestra cabeza.
Creo que los medios de comunciación de masas, la televisión principalmente, nos está comiendo la mayor parte de nuestro tiempo libre, y, lo que es aún más alarmante, se está convirtiendo en nuestra principal fuente de información, incluso nuestro principal educador, pasivo y subliminal.
No digo que la tele sea mal en sí misma. Salvo que uno la vea a oscuras y de cerca, con el riesgo que esto acarrea de fastidiarse la vista, el aparato en sí no es dañino. El mal está en el otro lado de las ondas, en la mente de guionistas y programadores cuyo cerebro parece haberse secado, en las cabezas de ejecutivos y expertos en marketing que han convertido la caja tonta definitivamente en una fábrica de tontos, de gente aborregada que se deja convencer facilmente por las atrayentes imágenes de un televisor, sin pararse a pensar qué le están diciendo en realidad todos esos colores y formas y sonidos.
El problema es que nos lo dan todo ya digerido, masticado, trillado. Listo para que sea absorvido por nuestros ojos en un proceso de osmosis, sin ningún trabajo por nuestra parte, sin que nos demos siquiera cuenta. No sólo en la TV, también en el cine, o en los libros, sí, en los libros. Todas las historias son ahora sencillas, todas tienen personajes claramente definidos -muy buenos o muy malos- todas las historias tienen un final feliz, un argumento facil de seguir, y todas nos explican con peros y señales qué sucede, porqué sucede, y qué conclusión tenemos que sacar, qué moraleja tiene la hisotoria, si es que la tiene.
Se trata de que el individuo no piense, porque si el libro, el programa de televisión, la película, le hacen pensar, le obligan a tener que poner todos sus sentidos en lo que está viendo o leyendo, el individuo se aburre, se enfada dice "vaya mierda" y apaga la tele o no recomienda la película o el libro en cuestión. Y no digamos si encima el libro o film encima le deja con un montón de interrogantes sin explicar. O con moralejas que no atrapa y entiende. O si le cuenta actos y hechos que le incomodan porque con están pasados por el tamiz edulcorado por el que está acostrumbrado a ver las cosas.
Aunque cueste trabajo, hay que pensar, hay que poner nuestro cerebro a trabajar. Con ello no quiero decir que tengamos que leer novelas "duras", con lenguaje complicado, con temas difíciles de entender. No es necesario que leamos novelas o veamos películas con temática reivindicativa, social, con temas que incomoden al público. No. Simplemente que leamos y vemaos productos de "calidad". Un buen libro, una buena película, entretiente, enseña y hace pensar a partes iguales, sin que el lector se aburra. Puede ser un cuento infantil, una comedia, un libro de aventuras,... el entretenimiento no está reñido con la seriedad y el buen hacer.
El problema es que, como las másas dóciles son mejores que las masas pensantes, nos han educado poco a poco de manera que no pensemos que no nos interesemos por preguntar ¿Por qué?, de manera que no tengamos necesidad de buscar una posible solucción al problema porque ya nos dan la mejor -la única- posible. Hemos desandado un buen trecho de camino para dejarnos llevar ahora por una cómoda escalera mecánica. Nos va a costar aprender a mover las piernas otra vez y abrirnos camino entre la espesura literaria, pero es así. Tiene que ser así.
Así que hoy, día del libro, id a una librería, o, mejor aún a una biblioteca pública, pasad de largo de la sección de betsellers y novedades y libros de moda, y rebuscar en los estantes hasta encontrar alguno de esos libros clásicos, cuyo nombre llama al lector en sueños para descubrir porqué, a pesar del paso del tiempo, alguien se molesta en seguir publicando un libro tan viejo. El paso del tiempo es la mejor criba. Y, si por desgracia no sabe uno cuál o qué puede gustarle, cuál puede merecer la pena leer, buscad a un viejo bibliotecario, o un librero, uno que todavía use el cerebro y no la base de datos de un ordenador.
Y leed. Sin prejucios, sin ideas preconcevidas sobre si os va a gustar o no, sobre si os identificáis o no con lo que el autor relata. Leed hasta el final, dejaos llevar. Y luego, tomaros un tiempo mientras digerís lo que habéis leído y pensad en ello. Seguro que luego miraréis a día de una manera distinta.

La página 43

Necesitaba escribir algo positivo, y, como últimamente no se me ocurre nada, alguien vino otra vez a susurrarme al oído palabras de ánimo. Ojalá existiese ese libro de la vida con todas las respuestas a nuestros miedos... Supongo que no queda otra que lanzarse y escribir el libro uno mismo.

Las palabras de ánimo ayudan a ello.

Look around again /Mira de nuevo a tu alrededor
It's the same old circle /Es el mismo círculo de siempre
You see, it's got to be/ Tiene que ser así
It says right here on page 43/ Dice aquí en la página 43
That you should grab a hold of it /Que debes agarrarte a él
Else you'll find/ O si no hallarás
It's passed you by/ Que se ha olvidado de tí

Rainbows all around/ Arcoiris a tu alrededor
Can you find the silver and gold?/ ¿Puedes encotrar el oro y la plata?
It'll make you old/ La búsqueda de hará viejo
The river can be hot or cold/ El río puede ser cálido o frío
And you should dive right into it/ Y tú debes sumergirte en él
Else you'll find/ O si no hallarás
It's passed you by/ Que se ha olvidado de tí

Pass it 'round one more time/ Pásamela una vez más
I think I'll have a swallow of wine/ Creo que tomaré un trago de vino
Life is fine/ La vida esta bien
Even with the ups and downs/ A pesar de los momentos buenos y los malos
And you should have a sip of it/ Y tú debes beber un sorbo de ella
Else you'll find/ O si no hallarás
It's passed you by/ Que se ha olvidado de tí.

Page 43 (David Crosby) del LP Graham Nash /David Crosby (1972)

Gracias.
(Perdón por la traducción casera...)