Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 9 de octubre de 2016

Otoño en Quito

La niebla besando el verde
el parque húmedo y silente
y la ciudad perdida.

La tarde fresca y los pasos
saboreando el camino, despacio
lentos, sin prisa, sin frío.

Y tú escribiendo el sendero
y Pacha adelante corriendo
sin perdernos nuca de vista.

Mi voz llena la estampa
de la tarde de niebla cerrada
y tu escuchas, me guías

a donde la tarde trae nostalgia
de un octubre en la distancia
bajo tu cielo hoy cercanía:

casi puedo sentir el humo
y las hojas de aquellos chopos
cambian hoy su colorido

por el frescor y el olor a eucalipto,
la niebla y el bosque del domingo
vestido de otoño en Quito.