Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

martes, 25 de octubre de 2016

Esperando a la lluvia

Amenazaste con venir
y como la lluvia, no llegas
en el calor de la noche
siento de nuevo la ausencia
del viento fresco del sur
el de tu latido y tu selva
esa que recoge mi aguacero
y como suave tierra
me envuelve en su limo
y hace que mi vida crezca.

Quisiera oírte venir
como el viento que precede a la tormenta
como el trueno antes de nacer
cuando todavía a ciegas
en la noche te quiero sentir
cual lluvia llamando a la puerta.
Ven con tu lluvia, no tardes
mi puerta siempre está abierta
diciéndote lo que ya sabes:
que te hecho de menos, Daniela.