Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

martes, 27 de abril de 2010

Baneados

¡Cómo se enriquece y se empobrece a la vez la lengua! Y con ella la gente, claro, que es quienes dan forma al idioma con sus particulares rasgos de identidad. Decía Pete Seeger en uno de sus tantos discos que aprender un idioma extranjero es la mejor forma de conocer y comprender a gentes de países y usos distintos a los propios.
Aprenderlo correctamente, añado yo, sumergiendose en la gramática, la sintáxis, la etimología, el uso popular de las palabras. Si nos conformamos con aprender solamente lo básico para poder defendernos en un país extranjero en nuestro día a día -es decir, trabajar, hacer la compra, pasear, ...- entonces no aprendemos mucho, simplemente utilizamos el lenguaje como una herramienta de comunicación más, y eso es conformarnos sólo con acariciar la superficie de la vida, sin atrevernos a escarvar en su interior y descubrir preciados tesoros.

Me voy por las ramas. Una expresión muy española. De lo que quiero hablar aquí es de cómo cada vez más utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano palabras tomadas de otros idiomas sin saber exátamente qué significa, o sin saber explicar su significado.
Estaba esta semana ayudando a mi hermana con sus clases de inglés, cuando, en el vocabulario de la lección apareció la palabra ban. "¿Que significa?", pregunté y la respuesta de mi internáutica hermana fue: "Ban, banned, pues eso, banear..."
La mujer era incapaz de explicar la acción to ban en inglés, y tampoco era capaz de encontrar un sinónimo en castellano, tan acostumbrada como estaba autilizar siempre el término en inglés castellanizado.
Ban, siginifca, prohibir, rechazar a alguien en algún sitio o impedire acceder al mismo. De ahí que se utilice continuamente en foros virtuales cuando no admiten a un usuario. El término adecuado en castellano sería prohibir o rechazar. Supongo que los usuarios hispanoablantes de los foros, sin mucho conocimiento de inglés -o con pereza por coger un diccionario-, dedujeron por uso y práctica lo que siginifcaba el término y lo empezaron a utiliazar "castellanizado".
Quién sabe. Puede que algún día lo añadan al diccionario de la Real Academia visto el camino que llevan las cosas. No me importaría ni me parecería raro, pues nuestro idioma, como otros tantos, contiene un montón terrible de palabras que hemos tomado de otras lenguas, aceptándolas tal cual o castellanizándolas: fútbol, élite, colage, por citar tres ejemplos conocidos.
Lo que me preocupa es cómo el uso por intuición de palabras estranjeras, principalmente inglesas, aún acertado, lleva a que las personas pierdan su capacidad de compresión, de análisis, de discernimiento. Empobrezcan su herramientas linguísticas a la vez que creen enriquecerlas.

La solucción está en hacer que la gente lea más, y que lea libros variados, no siempre el mismo tipo de novela bestseller de facil lectura. Ahora se ponen de moda las novelas de capa y espada tipo Señor de los Anillos, por ejemplo, y la gente debora esos libros una y otra vez, o las sagas crepusculares de vampiros, o las novelas del sueco ese. Esta bien, sí, pero cambiad un poco de género literario. Leed otro tipo de novelas, leed -con cuidado- los periódicos, leed poesía, ensayo. Adquirid agilidad idiomática y mental.

Me diréis que la culpa la tienen los medios de comunicación. Y en gran medida así es. Pero los usuarios comunes podemos empezar a hacer que las cosas cambien ¿Cómo? A travé de este medio que estáis usando, el internet, y a tavés de su madre la informática. Qué curioso que sea la informática la que más incongruencias idiomáticas ha creado, pero a la vez la que mejor las puede corregir. Y somos nosotros lo que podemos empezar por cambiarlas, pues éste es un medio en formación y nosotros somos los que le damos forma.
Los informáticos se merecen un buen tirón de orejas y unos cuantos palos al menos en lo que se refiere a las traducciones de sus programas. Por ejemplo:
File fue traducido al españo como Archvio. Evidentemente, file en inglés se usa para desginar un documento o dosier, pero también el lugar donde este se guarda: el archivo. En informática se utiliza en el primer sentido, documento (de texto, parte de programación que hace que funcione un programa) por lo tanto, la tradución adecuada al castellano sería documento, dosier,..., no archivo, pues en español eso es únicamente el lugar donde se guardan los documentos.
Si al asunto añadimos que en informática, los "archivos" se guardan en "carpetas", la hemos hecho redonda. ¿Cómo voy a meter un archivo, es decir, un mueble de varios cajones para clasificar documentos, o un edificio con el mismo fin, dentro de una carpeta? Esa es -menos mal- la lógica de mi tía, por ejemplo, maestra, lectora, persona lógica, que no sabía entonces mucho de informática. La culpa no era de ella ni del profesor de informática, sino del tarugo que tradujo así los términos.
Ejemplos como ese hay varios. Resulta que los ordenadores "se cuelgan". Señor mio, parecen suicidas. Digamos mejor, se atascan o se traban, que es la otra aceptción del término inglés hold, y la que mejor aplica a este caso. Este blog habla de "entradas" ¿a dónde? me pregunto yo. Serán artículos (de enciclpedia, o de blog) acepciones (en un diccionario) o reseñas, que son otras acepciones del término inglés entry, y que son las adecuadas en este caso.

Y no digamos ya si nos vamos al campo del periodismo: Hay mascres de personas, y eventos globales. No se confundan, nadie corta a las personas en pedacitos como un canibal de Rottenburgo ni nuestros líderes y economistas se reunen a bordo de globos aerostáticos: hay matanzas de personas -por desgracia- y nuestros malogrados líderes y economistas acuden a cumbres mundiales, pues en ellas se reunen personas de distintos países del mundo a tratar temas comunes a todos ellos (que los traten o no, eso ya es otro cuento) De todos modos, en los periodistas, para los que han llovido no sé cuántos litros por metro cuadrado este invierno, ya he perdido la esperanza. Si no saben español, mal van a aprender o utilizar otro idioma (HA llovido, señores, que las oraciones impersonales existen)

Por su puesto, no siempre es totalmente erróneo, y, a veces incluso es práctico por lo universal del término, por ejemplo, utilizamos continuamente CD por Disco Compacto, y no DC que serían las inciales lógicas en español. En este caso, todo el mundo entiende de Disco Compacto es Comptac Disc en inglés, y de paso aprenden idiomas aunque sea sólo un poquito.
Sin embargo, son expeciones a la regla. Mejor mantengamos el ojo avizor hasta que los estudiosos nos den la luz verde para utilizar los nuevos vocablos. Y aún así, no ovidemos nuestras viejas palabras, propias o ajenas, aunque solo sea para serguir manteniedo fresca y engradasada nuestra máquina de pensar.

Le mando aquí un saludo a mi buen amigo Mario quien el fin de semana pasado se refería a mi bandolera como zurrón. Qué agradable resulta pasear y conversar con gente que habla con palabras con tanto sabor.