Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 30 de noviembre de 2008

Pensando en Dios

Creo que este poema que encontró mi amiga Daniela por casualidad, describe bien mis creencias, que, dicho sea de paso, no han hecho sino reafirmarse y fotalecerse en un clima de tolerancia, estos últimos meses.

HEREJE POR LOS CUATRO COSTADOS

Creo que el trigo se hace harina
y la harina se hace pan para alimento.
Creo que la uva se hace vino
en la parra y el viñedo.

Creo que el agua se hace nube y regadío,
pero… que se haga vino, no lo creo.
Ni creo que el vino se haga sangre
de ningún dios vivo ni muerto;
ni creo que el pan se haga carne
en las manos de ningún clero.
Si Dios baraja para unos, y para otros no,
cometería un pecado mortal;
¡no tendría perdón de Dios!
Si esto es ser hereje,
soy hereje y lo confieso,
para mayor gloria de Dios.

Yo creo que hay una misa sin liturgia,
donde se realiza el milagro:
cuando alguien ofrece su vino y su pan
sin esperanza de premio y con corazón honrado,
ése sí que tiene el cuerpo de Dios en sus manos,
y no es un dios privatizado,
sino el de todos los seres vivientes y humanos.
Si esto es ser hereje,
¡Soy hereje por los cuatro costados!

Pero que nadie se escandalice por mis desatinos,
porque sé, bien que sé, que si Dios existe,
también está conmigo.

José Enrique Parapar Mediavilla. El arco iris de la vida. Mi mundo de “Raquero”