El ir y venir luchando por las cosas más queridas, sin bien nos gasta las manos, nos deja abierta la vida.
- Víctor Jara

martes, 30 de enero de 2007

Día de la Paz

Llego y espero en todas las puertas
(Nazim Hikmet -poeta turco-)

Llego y espero en todas las puertas
Pero nadie puede oir mis pasos silenciosos,
Llamo pero nadie me ve,
Por qué morí, por qué morí.

Tengo sólo siete años, aunque morí
en Hiroshima hace mucho.
Tengo siete años, como tenía entonces,
Cuando los niños mueren, no crecen.

Mi pelo fue quemado por remolinos de llamas
Mis ojos se ensombrecieron y luego quedaron ciegos,
La muerte vino y combirtió mis huesos en polvo
que luego fue esparcido por el viento

No necesito fruta, no necesito arroz,
No necesito dulces, ni siquiera pan,
No pido nada para mí,
Por qué morí, por qué morí.

Todo lo que pido es que por La Paz
Trabajeis todos hoy,
Para que los niños de este mundo
Puedan vivir y crecer y reir y jugar.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Un poco de todo/ Ocio y cultura

Se supone que esto es algo así como un diario personal en el que uno cuenta lo que le va pasando en la vida. Más o menos. La verdad es que hay blogs dedicados a los usos más dispares, incluso, cada vez más, como sustitutos de páginas web. Será que lo de crear webs es algo más tedioso, no lo se, nunca me he puesto a ello. A ver si mi amgio el bribón bueno cuelga su página pronto.
Esa es quizás una de las novedades de las últimas semanas: la desaparición de un blog interesante con promesas de reaparición en forma de web con más contenidos. De momento no borro el enlace, veamos que nos trae el futuro.
Ciértamente cuesta mantener el blog actualizado. Yo, que nunca sido capaz de escribir un diario, ni siquiera de llevar las cosas al día en una agenda, soy de esos que tardan en colgar cosas nuevas (lo siento, asíduos lectores) pero la pereza le puede a uno, se lía uno con las cosas más insulsas del día a día y al final no encuentra momento para sentarse y estrujarse el cerebro de manera que salgan algunas lineas que escribir en el blog.
Tampoco hay mucho que contar. Gripe. Con esas cinco letras se pueden resumir los últimos 10 días. Calma y encierro involuntario en casa, metido en la cama o tapado en el sofá con un una manta viendo películas e intentando leer un poco. La tercera novedad es que por fin he conseguido ver un montón de esas películas de ciencia ficción inencontrables gracias a las aplicaciones de esta cosa que se llama internet, lo cual, dicho sea, me ha hecho más ameno mi enclaustramiento gripal.
Después de años buscando por tiendas y videoclubs, o esperando que las pasaran por la tele, siempre sin resultados, quién me iba a decir a mi que en cosa de un mes iba a conseguir ver joyas como Venidos del Espacio, Sucesos en la cuarta fase, Almas de metal, La pista (La jeteé, de Chris Marker), Esta isla la tierra,... y otra joyas que por alguna razón desconocida (o conocida: La Codicia) son imposibles de encontrar en el mercado español porque alguna mente no pensante ha decidido no publicarlas en Video/DVD en nuestro país. Luego hablan de la piratería, pero ¿Como se las va a apañar uno para ver una película si no la publican en video, si no la encuentras en ningún videoclub? Los que viven en grandes capitales seguramente no se hagan mucho esta pregunta, pues allí tienen videoclubs especializados, grandes filmotecas, ... pero el resto de los mortales, nos la repetimos una y otra vez. La solucción está cada vez más clara: internet, ese maravillos aliado que nos ayuda a satisfacer nuestras necesidades de ocio y cultura luchando contra otros que intentan "recortarnos" nuestro ocio y cultura para poder así mantener su predominio y poder político y económico.
Internet. Y en el caso de las películas la llamada piratería también. Pero que quede claro que hay dos tipos de piraterías: la de los individuos gorrones que por comodidad y egoismo no van al cine ni alquilan películas, y la otra piratería, la de los desesperados como yo que, al no haber otra manera de ver ciertas películas, pues no llegan al cine ni los videoclubs (y no las podemos comprar online por culpa de las malditas regiones de los DVD) nos vemos empujados al vertiginoso mundo de las descargas.
Oh, dicen, tamibén está nuestra "amiga" la televisión. Con perdon, pero la televisión, la televison gratuíta, publica o no, esos 5 o 6 canales que sintoniza todo el mundo, sólo transmite mierda las mayor parte del día. Cada vez es más dificil ver un buen espacio televisivo, como cada vez es más dificil ver una película en televisión. Antes te veías obligado a programar el video para grabarlas en la madrugada, ahora ya ni eso. Esas benas películas, según me dicen, está ahora en esos canales de pago de las plataformas de tv satélite y cable.
Más de lo mismo. Dinero. Si quiere usted cultura, pague por ella, y si no quiere (o más bien no puede) pues se jode como herodes por citar una famosa frase de una famosa película que ya no dan por la tv gratuíta.
Estamos en una época en la que abunda el ocio, la cultura. La oferta es más amplia que nunca. Y sin embargo resulta más dificil que nunca acceder al mercado, por dos razones principalmete: La primera que tiene usted que sacar entrada (y muchas veces de esas de palco carísimas) para poder acceder a la cultura, y claro, posiblemente usted no disponga del crédito suficiente; y, en segundo lugar, que ya no se difunde ni se promociona la cultura en los canales de ocio. Me explico: es muy dificil que alguien que no conoce el cine mudo (por ejemplo) se interese por el cine mudo porque nadie se lo va a mostrar o ofrecer, sí está ahí en la estantería de la biblioteca, pero por lo general hace falta alguien que despierte la curiosidad y haga que la persona x quiera expandir sus horizonte. Y ese alguien no existe. No van a programar metópolis un sábado por la tarde. No.
A los políticos, no les interesa que la gente se enriquezca culturalmente, porque eso implica que aprendan a pensar, que opinen, y eso "no es bueno". Es más facil manejar a un país de personas-no-pensantes que sólo se interesan por quién marco gol o de si el tio de gran hermano se tira a la tia buena de gran hermano el sábado por la noche, que a un país de personas con inquietudes culturales y por tanto sociales/políticas también.
Y a los empresarios, a los que tiran de los hilos de nuestros políticos tampoco les interesa. No les interesa que aprendamos a pensar, a exigir productos de calidad, a averiguar que productos son made-in-china-por-gente-esclava y cuáles no, no les interesa que la gente se entere de la existencia de una cosa llamada Estado de Bienestar y de leyes y derechos de laborales. No. Sólo les interesa su beneficio. Aunque eso lleve a crear una sociedad de analfabetos funcionales (mientras sean "funcionales" les da igual) o incluso aunque eso cueste vidas humanas. Todo se pueden contabilizar en una estadísta y valorar según el beneficio o pérdia que obitienen.

Así que desde aquí mando un saludo amistoso, un abrazo, un gracias enorme a todos aquellos que luchan contra este monopolio interesado de la cultura: a los creadores de los programas P2P, los fabricantes de software anti-anticopy, a los sellos discográficos y productoras independientes, a las miles de personas, dentro y fuera del "show bussines" que luchan día a día por que sea "show bussiness" y no "money bussiness".
Gracias.

sábado, 25 de noviembre de 2006

Cine de Terror. Segunda Parte

María encendió la linterna. El candado esta echado de nuevo. Los cuatro jóvenes forcejearon la reja, gritando, llamando a ese alguien que había cerrado con llave. No daba resultado. Volvieron al gallinero y se asomaron al patio de butacas, gritando de nuevo. Nada. Nadie parecía oirles.
Desconcertados, se dedicaron a dar vueltas alrededor del gallinero buscando una salida . Al cabo de un rato, se dejaron caer en las butacas, pensativos.
-Tiene que haber otra salida... una salida de emergencia o algo así -dijo Jose
-Alguen nos oirá si seguimos gritando. ¡Eh, eh, aquí arriba!- gritaba Vero mirando de nuevo el patio de butacas.
-Es inutil -dijo Jose- Esto está aislado para no oir el ruido del exterior, y por lo tanto tampoco nos oyen desde la calle a nosotros... tiene que haber alguna manera de salir...
-Podríamos descolgarnos hasa el primer piso... quizá... -Luis miraba a su alrededor buscando algo- esas cortinas...
-Imposible saltar o descolgarnos, está demasiado alto... espera ¿Y si lográsemos alcanzar el primer palco?
-El golpe sería más gordo si resvalas, olvídalo Jose
-Un momento -María interrumpió las divagaciones- ¿No veis? Subimos por la izquierda. Hay otra puerta, la de los pares. Quizá esa no esté cerrada.

No había acabado la frase cuando los cuatro jóvenes se precipitaron hacia la puerta y empezaron a empujar hasta lograr abrirla. Bajaron corriendo la empinada escalera, choncando de lleno contra la reja. Cerrada a cal y canto, igual que la otra.
-Mierda. Es inútil. -Jose se dió media vuelta, desesperado. ¿Dónde...? ¿Dónde está Luis?
-¡Eh tíos! ¡Creo que he encontrado la salida! -La voz de Luis sonaba arriba al comienzo de la escalera.
Subieron rápido. Luis señalaba con la mano a su derecha, a un pasillo oscuro que olía a humedad. -No nos habíamos dado cuenta. El pasillo que da a la calle. Siempre he oído que al gallinero se subía por otra puerta del edificio, no por la entrada principal, sino por un lateral. Separaban así a la gente para que nadie pagase entrada barata y cogiese un sitio de primera. Vamos, María, alumbra ahí.
Se agarraron de la mano y comenzaron a andar lentamente por el oscuro pasillo. Rodeaba el gallinero por detrás, de un extremo a otro, y en medio descendia una escalera muy pendiente. Bajaron con cuidado. Los peldaños estaban muy gastados, olía a humedad y a cerrado.
Al final se encotraron con la puerta. La puerta. Por la calle se veía una vieja puerta de madera, estaban seguros, ahora lo recordaban. Pero no oían la calle, la gente, los coches; no podían siguiera forzar la puerta porque... estaba tapiada.
Golperaron el muro con fuerza, gritando. Nada. Nadie les oía. Ya era muy tarde, poca gente pasaría por ahí a esas horas. Cansados y exhaustos volvieron a subir al gallinero.

- Nos podemos quedar aquí hasta mañana. Alguien vendrá. No hace frío y el sitio es majo -Luis miraba con resignación y ser recostaba con tranquilidad en una butaca ante las miradas asesinas de sus compañeros.
-¿Olvidas a caso que hoy es el día de cierre? Mira que carta más bonita, me la entregaron al entrar hoy. -María leía otra vez la carta de despido por cierre- Nadie vendrá mañana, ni pasado mañana, ni nunca más. Si te quedas aquí, cuando tiren el edificio se encontraran con un tonto momificado con celuloide.
-Ya basta. Voy a saltar hasta el primer palco. Buscaré ayuda o unas llaves y volveré a sacaros -dijo Jose.
-Ten cuidado

Enfocaron con la linterna la pared. Jose se encaramó a la barandilla del gallinero y se agarró a la moldura de la pared, avanzado poco a poco hasta llegar al primer palco y dejarse caer dentro.

-¡Ya estoy dentro! ¡La puerta está abierta! No veo a nadie. Está muy oscuro.
-Sigue el pasillo hasta el hall -dijo María- no tiene pérdida. Una vez allí, vete tanteando la pared a la izquierda de la entrada hasta que des con una pequeña puerta de madera incrustada en el muro. Son los plomos.
-De acuerdo.
La voz de Jose resonó por el edificio mientras desaparecía en la osucridad. Los tres jóvenes se daron a oscuras en el gallinero, esperando.

La espera se hacía eterna. No habían pasado apenas 10 minutos cuando, de pronto, oyeron el ruido del proyector al ponerse en marcha e iluminar la pantalla blanca. Una luz blanquecina inundó el cine y una extraña película en blanco y negro surgió ante sus ojos. Era extaño. No eran capaces de leer los créditos del comienzo. Estaba borrosos, desenfocados,... no. Estaban escritos en algún idioma extraño, con caracteres diferentes al alfabeto latino, o cualquier otro que conociesen.
Las imágenes mostraban a personas vestidas según la moda de 1940 o 1950, riendo, salundándose, charlando amistosamente por el vestíbulo de un gran hotel o una sala de fiestas. Gente vestida de etiqueta, con el rostro moreno, como si acabasen de regresar de un verano en la playa, y aquellos ojos.... oscuros y brillantes, intimidadores, unos ojos que parecían girar para mirar de reojo a la cámara, cruzándo sus miradas con los tres jóvenes espectadores. Causaban terror.
-Esos ojos. Es como si nos mirasen a nosotros -dijo Vero
-Es cierto, extraño. Me resulta familiar. La película. Quizá la he visto. -dijo Luis
-A mi también. He visto la película antes -Maria se pasaba la mano por el pelo, pensativa- Ese lugar, lo conozco.
-¡¡Es el hall del teatro!! -gritaron los tres al unísono.
-No sabía que hubiesen hecho una película aquí. Curioso- dijo Luis.
-Muy bonita, pero ya se acabó la broma. ¡Jose, no se dónde has encontrado eso, pero ya lo estás parando y dando la luz! ¿Me oyes? -gritó Vero.
Vero se levantó y se acercó a la barandilla, mirando el patio de butacas, esperando que su novio se asomase sonriente. De repente, se quedo paralizada. Levantó poco a poco la cabeza, dándose media vuelta para mirar a sus compañeros. Su rostro estaba pálido, sus ojos abiertos como platos, temblaba.
-¿Qué pasa? Estás pálida... -dijo Luis
Vero seguía inmobil, temblando. Levantó lentamente una mano señalando a las butacas.
-¿Qué? -Luis se olía broma -Vamos parad ya. Sientate aquí a mi lado y esperemos a que suba ese capuyo de...
Luis se quedó de piedra. A su lado había un hombre viejo, de cabellos blancos y descuidados, oculto bajo un sombrero de gangster. Su rostro,... su rostro. Era un rostro huesudo, chupado, y sus ojos, oscuros y profundo sy brillantes.
Luis se levantó de un salto y se apoyó contra la barandilla al lado de Vero. Estaban pálidos, no daba crédito. Todo el gallinero esta lleno de personas. Personas pálidas, jóvenes, viejas, niños incluso, pero todas envejecidas como si estuviesen enfermas. Todas vestidas a la moda de 1950, y toas con aquellos ojos profundos y oscuros y brillantes. Permanecían todos quietos, mirando a la pantalla, o a los tre jóvenes.

María se había unido a sus dos compañeros y contemplaba el espectáculo.
-Es un holograma -dijo Luis- lo he visto más veces. Lo hacen con lentes y espejos. No son de verdad. Jose se va a acordar de mi. Solo le falta decir Julia por megafonía y de verdad que salto ahí abajo y le...
-Abajo tambíen hay personas, las he visto. -dijo Vero.
-Son hologramas. Seguro que hay espejos por todo el teatro. Intenta tocarles y verás como das con la butaca. María enfócsales con la linterna, verás como la luz pasa a través.
María enfocó con la linterna al viejo. El hombre miró de repente a los tres jóvenes. Ese rostro, eso dientes... no era ningún holograma. Empezó a levantarse lentamente, caminado hacia los jóvenes y con él, el resto del curioso público del gallinero.
Inmóvilesm los tres jóvenes se aferraban con fuerza a la barandilla. Cada vez estaban más cerca.
-¡Ahh!
Un niño mordía a Luis en al mano arrancándole tres dedos. Con fuerza le apartó con al otra mano, mientras una señora mayor se abalanzaba sobre el. En el forcejeo, ambos se precipitaron al primer piso.
En un estallido de adrenalina, María y Vero empezaron a abrirse paso a golpes entre esas personas, dirigiéndose hacia la puerta, buscando una salida.
-¡Espera! -dijo María- No podemos. La reja está cerrada. -Estaban en la puerta del gallinero- Por el palco, vamos, está vacío, ya.
-No llegaremos.
-¿Prefieres que te coman a mordiscos? Vamos
Consiguieron encaramarse a la moldura. Alguien agarró la pierna de Vero desgarrándole la piel. Estaban encima de ellas. Al fin, consiguieron saltar dentro del palco.

continuará

viernes, 24 de noviembre de 2006

Give My Love To Marie

Llevo toda la semana con esta canción en la cabeza. Es de James Talley, un músco estodounidense desconocido para mi hasta hace una semana. Gene Clark la grabó y gracias a él, yo acabo de descubrir a otro magnífico artista.

GIVE MY LOVE TO MARIE (Entrega mi amor a Marie)
James Talley, 1976

Soy un Minero de Pulmón Negro de Tennesee Este
He criado a mi familia con polvo frío y alubias
El viejo Pulmón Negro me ha atrapado
No queda vida en mi

Cuelga el candil en la ventana
Entrega mi amor a Marie

Durante veinticinco años he trabajado en la mina,
Donde la tierra es negra como una fría noche de invierno
Hay millones enterrados en el suelo
Pero ni un sólo céntimo para mi

Cuelga el candil en la ventana
Entrega mi amor a Marie

He amado a todos hijos, seis chicos tengo
Rezo para que nunca tengan que trabajar en la mina
Por que el Pulmón Negro les atraparía
Morirían igual que yo

Cuelga el candil en la ventana
Entrega mi amor a Marie

El suelo está helado, hay hielo en los árboles
El aire es tan pesado que a penas puedo respirar
Oh, el Pulmón Negro me ha atrapado
Y pronto seré libre

Cuelga el candil en la ventana
Entrega mi amor a Marie

La letra original en inglés aquí.

Que alguien lo reedite, por favor

En 1977 Gene Clark publicó un disco en el sello RSO titulado Two Sides To Every Story. Como sucediese con los anteriores trabajos del artista, el disco no vendió gran cosa, a pesar de que esta vez Gene Clark se embarcar por fin en una gira internacional para promocionarlo. Además, el disco recibió unos críticas pobres, que realmente creo no le hacían justicia. Hoy día aún sigue siendo considerado un album "flojo" sólo recomendable para los fans acérrimos de Gene Clark.
Creo que los críticos, fans, curiosos, público en general, deberían sentarse tranquilamente y escuchar este disco otra vez, ahora sin prejucios, sin comparaciones con otros trabajos de Gene Clark; eso sí, si es que consiguen encontrar una copia del disco, porque es prácticamente imposible hacerse con una, tanto de la edición original en vinilo como de la reedición (aún mas rara) que Polydor publicó en los 80.
Recientemente he tenido la suerte de conseguir una copia en excelente estado de este olvidado vinilo. Como fan de Gene Clark voy completando su discografía poco a poco, y, después de oir tres temas de este disco en el recopilatorio Flying High (A&M, 1997) decidí que necesitaba oir el disco entero. No ha sido facil, pero por fin he conseguido encontrarlo.
Two Sides To Every Story es un disco sencillo. Nos muestra a un Gene Clark más pretensiones que la de regalarnos 10 canciones compuestas y grabadas con sentimiento. No hay experimentos o intentos de romper moldes y hacer algo nuevo como en White Light o No Other. Pero esto no lo convierte en un disco inferior, es verdad que no es una obra maestra como sus 2 o 2 trabajos anteriores, pero tampoco es un disco malo o "flojo". Supongo que Gene Clark simplemente se cansó de que le cerrasen la puerta cuando llegaba a la compañía discográfica con cosas como No Other y decidó hacer algo más sencillo e íntimo.
Una de las cosas que más me llama la atención de este LP es que no suena a ese country-rock comercial de finales de los 70. No. Gene Clark se va a la base, a la raiz de sondio. No hay tintes comericales, sencillo y agradable, que, personalmente me engancha y hace que de vuelta una y otra vez al viejo vinilo. Los últimos tres temas son, a mi parecer, de lo mejor que Gene Clark hizo alguna vez, sin olvidarnos de un tema country precioso, "Lonely Saturday" o de otro que me emociona cada vez que lo oigo, "Give My Love To Marie", que nos demuestar que, a parte de ser un gran compositor, Gene Clark era también un intérprete y arreglista magnífico.

Un LP que merece volver a ser escuchado. Ojalá lo reediten, pronto.

¿Feria del disco?

Todavía no se muy bien que pasó este miércoles. Creo que fue algo así como el día de la música. El caso es que en frente del Palacio de Botines aquí en León aparecieron un par de puestos con discos (LPs, CDs y Cassettes) usados. Como si fuese una feria del disco en miatura.
Fue maravilloso llegar a tiempo y poder revolver un rato, ojear esos gloriosos vinilos de 12" x 12" y rebuscar entre esas joyas añejas ese disco especial que anda uno buscando pero que por desgracia está descatalogado o no se publica actualmente en nuestro país, pero que alguna vez, en un tiempo en que era la música y no el marketing lo que importaba, ocupó los estantes de alguna tienda de discos.
Si dieron publiciad a este curioso suceso de Miércoles, no fue mucha, yo mismo me enteré gracias a un amigo que pasó por casualidad por ahí. Es una pena que no se organicen ferias del disco, como se hace con el libro, el libro antiguo, cerámica y otro tipo de ferias que de vez en cuando ocupan por unos días plazas o calles de nuestra ciudad. Un día supo a poco, si al menos hubiese durado el fin de semana...
En una ciduad como León, en la que en 5 años han desaparecido casi todas las tiendas de discos, y en las que quedan es dificil encontrar un disco que no sea de "lo último", eventos como este mercen la pena. A ver si se repite y que dure más la próxima vez.
Menos mal que siempre nos quedará ese maravilloso puesto en el rastro (próximo a la plaza de toros)... y el amigo internet.

viernes, 10 de noviembre de 2006

Música recién horneada

Ayer tuve la suerte de asistir a un concierto de esos que no se olvidan. Ayer, la cafetería de la Universidad de León se llenó con los sonidos cálidos y desgarrados a veces de Dayna Kurtz, una de esas nuevas voces de la música norteamericana que me dejó con los pelos de punta y con una sonrisa de satisfacción cuando terminó el concierto. Y es que no es para menos. No la conocía, no la había oído nunca, salvo una pequeña referencia en el programa Toma 1 de Radio 3, y, rapidamente, ayer, me sentía como en casa. Una guitarra slide, un voz clara, limpia, potente, de esas que salen del pecho, del corazón, con canciones sencillas y ricas en contenido. Maravilloso
En estos momentos, en los que están de moda esos cantantes que cantan con la nariz, que basan toda su actuación en coreografías y en escenarios y vestuario espectaculares, tener la oportunidad de oir a gente que hace música de verdad, con el corazón, como la de Dayna Kurtz, es un honor.
Si os la perdistéis ayer, haced las maletas y aprovechar este fin de semana para verla en alguna de las ciudades españolas por las que sigue su gira. Más informción en su página web www.daynakurtz.com
(La foto corresponde a la portada de su último trabajo Another Black Feather, 2006)

Otras que me siguen dejando perplejo son las Indigo Girls. La verdad, no me esperaba disco nuevo de ellas este año. El 2005 nos dejó un magnífic
o disco de Amy Ray en solitario y también un recopilatorio con rarezas de las Indigo Girls que el duo lanzó para finalizar su contrato con Epic/Sony. Este nuevo disco, grabado este mismo verano, es toda una sorpresa... y una maravilla también. Puede que sea el cambio de sello discográfico, o quizá simplemente el enorme talento de estas chicas, pero este disco no es uno más en su catálogo. Despite Our Differences suena a las Indigo Girls de siempre pero tiene también algo nuevo, algo diferente. No es un disco comercial, no tiene ninguna canción que destaque sobremanera y pida a gritos ser un éxito, tiene un aire especial a lo largo de sus 13 temas que hace que uno escuche el CD una y otra vez y lo saboree en su conjunto. Letras intimistas, sonido acústico, sencillez. Recuerda a aquella músca que salía de Laurel Canyon, California, en los 70.
El disco ha sido publicado en Hollywood Records. Si adquirís la edicón espcial encotraéis un segundo cd con mas sorpresas... y visitad la página web de las Indigo Girls, renovada y con videos de las sesiones de grabación entre otras cosas.

Por último, otra dama que me sigue robando el corazón cada vez que lanza disco. Shawn Colvin. 5 años han pasado desde su último disco, cinco años sin casi noticias de la artista salvo un recopilatorio de grandes éxitos con un tema nuevo. Así, These Four Walls, su nuevo disco, es algo que llevaba esperando mucho tiempo. David Crosby dice que Shawn Colvin es la mejor compositora después de Joni Mitchell, y no es por que lo diga él, pero razón lleva. Este nuevo trabajo, en el que Shawn Colvin vuelve a colaborar con el magnífico John Leventhal una vez más, ofrece 11 pruebas de su gran talento como compositora. Los ot
ros dos cortes son versiones, porque, además, Shawn Colvin es una intérprete de primer orden. Su voz, inconfundible, sigue brillando en este nuevo disco. Gracias.
Gracias a Shawn Colvin, a las Indigo Girls, Dayna Kurtz y muchos otros artistas por seguir haciendo música de verdad. (These Four Walls de Shawn Colvin ha sido publicado por Nonesuch)