Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Sobre el misterio de cómo vivir felices

Un pequeño cuento sobre ese engaño llamado capitalismo que nos hacen vivir día a día. ¿La moraleja? Creo que salta a la vista, pero como han eliminado esa palabra del diccionario neoliberal, quizá muchos no la vean (o no quieran verla)

"Un norteamericano  se acerca a un pescador medio adormilado y le pregunta: "¿Por qué no dedica usted más tiempo a pescar?". El mexicano responde que su trabajo cotidiano le permite atender de manera suficiente a las necesidades de su familia. El norteamericano pregunta entonces: "¿Qué hace usted el resto del tiempo?". "Me levanto tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, echo la siesta con mi mujer, por la tarde quedo con mis amigos. Bebemos vino y tocamos la guitarra. Tengo una vida plena." El norteamericano lo interrumpe: "Siga mi consejo: dedique más tiempo a la pesca. Con los beneficios podrá comprar un barco más grande y abrir su propia factoría. Se trasladará a la Ciudad de México, y luego a Nueva York, desde donde dirigirá sus negocios." "¿Y después?". pregunta el mexicano. "Después su empresa cotizará en bolsa y usted ganará mucho dinero". "¿Y después?", replica el pescador. "Después podrá jubilarse, vivir en un pequeño pueblo de la costa, levantarse tarde, jugar con sus hijos, pescar un poco, echar la siesta con su mujer y pasar la tarde con los amigos, bebiendo vino y tocando la guitarra..."
- Carlos Taibo, El decrecimiento explicado con sencillez. Ed. Los libros de la Catarata, Madrid, 2011.