Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 17 de junio de 2007

¿Mes de junio?

Menudo fin de semana. El calendario dice domingo 17 de Junio pero parece que estamos en octubre... brrr. No tengo nada en contra de otoño, me encanta, pero en otoño, no casi en verano. El tiempo está loco, se ve que el hombre le ha contagiado el virus ese que le hace hacer bobadas cada vez más amenudo (lo siento por la redundancia pero tengo la cabeza algo espesa)
Me había acomodado ya en el sofá con mi manta -ya se que estamos en Junio pero en casa uno se queda un tanto "pajarito" y en la calle llueve- dispuesto a ver alguna película, cuando, temiendo quedarme dormindo, he decidido mover el culo y sentarme ante el ordenador a escribir algo... No es que la película fuese un tostón, no, pero prefieron dejar la ciencia ficción polaca para un momento en que mi cabeza esté más despejada (buscad The Silver Globe, ya veréis que maravilla, y eso que solo le he echado un vistazo por encima)
Tengo varias cosas a medias en el blog. No por falta de inspiración, sino por pereza. Algo sucede este mes, porque de pronto me da una pereza enorme escribir en el blog. Me vienen un montón de ideas, pienso "ya tengo material para dar la paliza online" pero cuando me siento ante el PC, me entra la pereza o lo que sea y no escribo más de dos linéas. Así que he decidido obligarme a escribir esta tarde. Acabaré la historia del pueblo ese y a ver si en días futuros retomo la del cine de terror que dejé ahi muerta de risa allá por noviembre o diciembre. Y colgaré alguna historia más que ronda por mi cabeza desde hace ya bastante tiempo. Todo es ponerse y empezar a aporrear el teclado, cuesta arrancar, como en todo esta vida, pero una vez que empiezas, ....

Por mi vida real, la del ser humano que se sienta ante el teclado, no hay mucho nuevo. La gente se dedica a opositar en estas fechas a las cosas más variopintas, aunque no tenga mucho que ver con lo que realmente les interesa. Será que les aprieta el cinturón, o más bien que tienen ya ganas de ganarse la vida ellos mismos. No me faltan ganas a mi tampoco, pero últimamente vuelvo a verme demasiado atado a un tipo de vida futura que no me satisface. Ojalá pudiese uno evadirse "de verdad" en uno de esos mundos idílicos con los que sueña. Ojalá la gente trabajase pensando en otra cosa que no fuese ellos mismos. Ojalá consiguiese yo no darle tantas vueltas a la cabeza :) Ay.
Voy a ver si escribo algo y me olvido un poco del mundo al otro lado de la ventana.