El ir y venir luchando por las cosas más queridas, sin bien nos gasta las manos, nos deja abierta la vida.
- Víctor Jara

miércoles, 19 de julio de 2023

Un corazón

"Estoy cansado", le digo,
y ella sonríe cansada
de llevar con ella la casa,
de cuidar a los guaguas
grandes y los gatos y los perros.

"Me siento cansado", le digo,
y ella sonríe cansada
y aún así me abraza,
me escucha y en la madrugada,
me deja un corazón latiendo.

"Estoy cansado --le escribo--
pero no de tus palabras
que me besan y abrazan,
tú amor, devuelves la esperanza
de sanar este mucho maltrecho."

sábado, 3 de junio de 2023

Xipixapa

Era un terminal de buses, en algún punto de la cosa. La noche pesaba, y el terminal casi desierto, en penumbra y sin barrer. Apenas iluminado por unos fluorescentes blancos y la luz de la última tienda abierta. Yo me acerqué a comprar un agua por el camino, y tú te fijaste en ellos: estaban tumbados queriendo dormir pero sin poder dormir, tumbados y cansados no por el calor de la noche, sino por el peso de una vida cruel que les había tocado vivir, tumbados sin esperar nada, salvo quizá seguir viviendo, aunque fuera por instinto.
Tú te acercarse a ellos y yo pude ver tu sonrisa según les mirabas. No era una sonrisa de pena, ni de condescendimiento, era una sonrisa de amor. “Amor, compra una leche” me dijiste mientras me alcanzabas unas monedas con la mano.
Leche, galletas saldas, lo que hubiese en la tienda a esas horas. Los dos perros no parecían reaccionar al principio. El dependiente de la tienda no parecía importarle mucho la escena, tampoco nos miraba como a dos raros. Regresé unos minutos después, con la tarrina usada que nos dió el dependiente, ya limpia. El perro lamía algunas galletas de tu mano, y luego bebía un poco de leche de la tarrina.

Les dejamos ahí, en la penumbra de un terminal de buses, solitario, con una tienda a punto de cerrar, en una noche de calor en la cosa. Nos subimos a un bus poco después, camino del frío de la sierra. Tú te acurrucaste a mi lado, envuelta en tu manta. Yo no paraba de mirarte. De mirarte y de dar gracias: por tí, por haberte conocido, por poder compartir la vida contigo. Por haber sido parte contigo de ese gesto tan hermoso de desprendimiento, de amor por todos los seres que conforma este mundo junto con nosotros.

Ahora, después de un mes de aquella playa, lo que más recuerdo del viaje es aquel terminal de buses, aquella noche y la expresión de tu rostro mientras compartías algunas monedas y algunos minutos con aquellos dos perros. Supongo que te besé en aquel bus, aunque no recuerdo bien si lo hice. Sí recuerdo que quería hacerlo, igual que quiero ahora abrazarte y besarte cada vez esta escena de amor incondicional y desinteresado bien a mi mente. 

viernes, 12 de mayo de 2023

Para Dona

Si ves a la abuela
sentada en el sillón azul,
no pelees con ella.
Dile que te haga sitio
para dormir entre las piernas.

Dile, seguro que lo recuerda,
que te haga un ovillo de papel
para que juegues con ella,
y que no te de leche,
y que te compre pepas.

Y tú cuida bien de ella:
mira que no esté sola,
vigila bien la puerta,
espérala en la ventana
cuando venga de dar una vuelta.

lunes, 1 de mayo de 2023

Revolución

De todo los colores que me saca el amor,
el que más me gusta es el rojo.
Puño en alto, lo llevo de bandera puesto,
es mi consigna, mi programa, mi credo,
entre todas las políticas escojo:

amar este amor con arte,
amarte en público sin esconderme,
amarte y nunca callarme,
amarte como se ama una quimera
amarte siempre en pie de lucha,
amarte como se aman las calles,
que son de todos, como el aire;
amarte cuarenta horas a la semana
en el trabajo, y también en casa.
Amarte en tu derecho,
amarte en tu reclamo.
Amarte frente a los necios
y los que olvidaron amarnos.

Amarte un primero de mayo,
y cuando acabe el día, seguirte amando.

domingo, 23 de abril de 2023

Los cimientos de la casa

Día del libro, 2023

No era de paja ni de madera
no era de cemento y ladrillos,
la casa que no derribó el viento
estaba construida con libros.

Allí estaba los hombres
y las mujeres libros
los que se salvaron de hogueras,
y envejecen como buen vino,

con versos y palabras sabias,
que se guardan en el hatillo
que recorren a dedo las páginas
de letras negras sobre papel amarillo.

Diez mil años de palabras
hasta que alguien escribió los mitos,
la noche, la luna y la hoguera,
y mil mundos aún no vistos,

las canciones de los árboles,
el río, el camino,
la doradas manzanas del sol,
el vino del estío.

Hojas que vuelan sin prisa,
desde los labios a oído
desde los dedos y los ojos
del abuelo al niño.

Ahí estábamos tú y yo,
cuando aún no habíamos nacido
la fantasía y la razón,
en las páginas de un libro.

sábado, 22 de abril de 2023

Velocidades del querer

 A mi hermana, con cariño.
 
Yo con mi lentitud,
tú con tu rapidez,
y entre ellas estamos tú y yo,
peleando otra vez.
 
No nos podremos de acuerdo,
no puede ser
que después de tantos años,
sigamos sin crecer.
 
Pero es que hay cosas que nunca cambian,
porqué lo tendrían que hacer,
yo tu hermano, tú mi hermana,
así son las cosas del querer.
 
 

Madre Tierra

Perdí la conexión.
Cobertura en todas partes...
Perdí la conexión,
cobertura en todas partes
y no hay como escucharte
el ruido me rodea
la ciudad lastima, se queja.

Perdí la conexión
contigo.
Mi oreja contra el asfalto
mis dedos escarban en grietas,
acarician tus flores muertas,
en las veredas,
en las cunetas
de las serpientes negras
que recorren tu piel,
te arañan, te sangran…

Quiero escuchar tu voz...
Perdí la conexión,
el agua clara,
el cielo limpio,
el canto del pájaro
y la risa del agua.
Perdí la conexión…
Cuando el bosque calla
ya no vagan las ánimas,
los espíritus de luz.
¿Quién soy yo?

Un hombre huérfano sin tu voz,
un fratricidia sin redención,
un asesino sin sueldo,
sin casa, sin madre, sin futuro
ése soy yo.
Perdí la conexión
la facultad de hablar,
por no querer escuchar,
por sentir que era yo,
el turno del hijo sin madre
Yo.
El único que sabe
sin tener razón.
Perdí la conexión.

Daría todo lo que no soy
por escuchar tu voz,
por devolver a tus entrañas
todo lo que se sacó
por volar con el águila,
por respirar tu amor
en entre los bosques verdes,
en las aguas límpidas
entre las piedras y la enredadera que crece
que nos une. Tú y yo.
Perdí la conexión,
corté el árbol,
la vida partida en dos,
y en el río de mis penas
quiero escuchar tu voz.
Perdí la conexión.