Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

martes, 8 de marzo de 2016

Compañeras de lucha

Yo nunca tuve que cubrir
mi rostro con un velo,
ni ocultar mi verdadero ser
con maquillaje para poder ser
ante los ojos de otros verdadero.

Nunca sentí las puñaladas
atravesando la libertad de mi vestir,
mancillando mis pechos, piernas,
buscando a travesar mis prendas,
deseando lascivos mi sexo

Nunca escuche las palabras
groseras desafiar al viento
y mancillar mi alma y oídos;
nunca aguanté corteses indicios
de superioridad y machismo grosero.

Yo nunca mendigué un trabajo
con mi sueldo unido a mi género,
nunca me relegaron a la otra fila,
nunca me subyugaron al otro,
ni me negaron igualdad en mi credo.

Yo que nunca he conocido el dolor
que no comprenderé el valor y el coraje
que implica llevar la vida en mi interior.
Yo que nunca he sentido el ultraje
sólo por nacer marcado por mi sexo,

a vosotras, mujeres de mi vida
a los ojos que luchan bajo chubascos
en oficinas, en hogares, en esquinas
que empujan con su trabajo todos los días,
como este de hoy, 8 de marzo,

os entrego mi vida, mi abrazo
de hijo,
de amigo sincero,
de amante,
de compañero de lucha,
de hermano.