Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

lunes, 12 de octubre de 2015

En un parque de Quito

De amores indecisos aún por encontrar
de noches sin programa y sexo casual
de vidas desveladas en sueños y luchas
de ideas que vienen y van... dudas,
intercambio de sentimientos que abrir
al aire, al tranquilo y paciente escuchar
del amigo.

Esa es tu vida, yo... yo no soy confesor
tampoco psicólogo con ilustre diván
te miro y sonrío y busco en aire
en las gentes y el parque esa paz
que vive en la prisas de tu ciudad
no se curar, sólo compartir, y yo...
te escribo un poema.

Es otro de estos, con la rima
libre y sin acabar, como la vida,
encontrado una tarde en el parque
en dos ojos se miran de frente
que se ponen al día y comparten
dulces viajeros y secretos que arden
y no se apagan.

Y cuando lentamente cae la tarde
y el viento fresco calma la pasión,
la llama se refugia en un abrazo
y unos dedos se separan en bus...
¿Dónde será el próximo encuentro?
qué te contaré yo que aún no sepas
¿me verás de nuevo en tu misterio?