Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 6 de octubre de 2013

Raices ecuatorianas

Acá en Ecuador se empeñan en forjar la identidad nacional destacando una y otra vez las hazañas de los próceres de la independencia (s. XIX). Casi todas las fiestas nacionales hacen referencia a fechas de batallas, alzamientos o gritos de independencia, estas mismas fechas dan nombre a las principales calles de las ciudades (10 de Agosto, 6 de Diciembre, 9 de Octubre, ...) y en los libros de historia de los escolares, la historia de Ecuador comienza siempre en el siglo XIX: con suerte preceden algunas páginas que describen algo de la conquista Inca y la época colonial, y aún más difícil es encontrar un texto que hable de "lo que había en Ecuador antes de los Incas". No es de extrañar, incluso, que la historia que mucha de la historia que se viene escribiendo en el país, y sobre todo de la historia que se publica para el público general, para los escolares, sea una rancia historia de corte decimonónico -historicismo puro y duro-, repleta de fechas, batallas, hechos históricos puntuales, y nombres de mil y un próceres, ministros, presidentes. Todo un tostón aburridísimo y desfasado.
Existe, no obstante, una renovación en los estudios históricos en el país, pero esta
parece que todavía no acaba de saltar del mundo de los eruditos y la universidad, al mundo del público en general. Poco a poco se va produciendo el cambio estos días, en parte seguramente por un momento en que el gobierno ha reconocido que Ecuador es algo más que las élites (conservadoras) que hasta ahora controlaban la sociedad -y por ende la cultura y la educación- hasta hace bien poco; pero, la influencia de esa historia hija de ese "Ecuador nacido en el s. XIX", sigue patente en la sociedad: bandas de guerra y desfiles en los colegios, fiestas con motivo de la cantonalización, provincialización, o creación de tal o cual parroquia... Siempre como si antes no hubiese nada, como si Ecuador fuese una tierra baldía hasta que en el s. XIX decidieron ponerle nombre y fijar las fronteras como un estado moderno.

Todo un esfuerzo que dura ya unos 200 años, por crear y afianzar una identidad nacional. Sin embargo, mientras se empeñen en buscar en los hechos independentistas del siglo XIX, es identidad nacional seguirá incompleta. La historia de Ecuador, hunde sus raíces en la prehistoria de América, en el cuarto milenio antes de Cristo, cuando empezaron a florecer en la costa ecuatoriana las primeras culturas agrarias y alfareras de América, y se empezó a crear un interesantísimo mapa -crisol de culturas-, que ínter-relacionándose entre sí, crearon una identidad propia, una identidad ecuatoriana, construida en la relación de numerosos regionalismos que creo explican gran parte de los regionalismos actuales del país. El actual territorio de Ecuador tenía una evolución propia que fue truncada por la conquista Inca primero y española después, pero la cultura de los distintos señoríos y pueblos del ecuador preincaico, siguió en gran medida presente en las manifestaciones cotidianas de los ecuatorianos.

En este sentido, la historia de Ecuador se me antoja no muy distinta a la de España: hoy día creo ya nadie se empeña en buscar las raíces de España en la unión de las dos coronas bajo los Reyes Católicos, ni nadie se mata por defender una "España grande y única" o en intentar ver a España como un estado unitario, sino como un conjunto de pueblos, reinos, etc, unidos pero con diferencias muy palpables entre sí. Y nadie excluye de la historia de España la prehistoria, las invasiones de los Campos de urnas (indoeuropeas), la colonización fenicia, griega y cartaginesa, la breve ocupación cartaginesa, la conquista romana, las invasiones bárbaras, la invasión musulmana y la rica e interesante historia de Al-Andalus, la reconquista y formación de los distintos reinos cristianos... Todo un proceso largo en el que no se puede hablar de España, pero que es en sí inseparable de España y explicación de la España actual. Los libros de historia comienzan hoy con atapuerca, y son bastantes las páginas de esa historia media, antigua y prehistoria de España.

¿No sería, entonces, enriquecedor que Ecuador, que los ecuatorianos, empezasen a buscar, a formar su identidad nacional a partir de los primeros pobladores de estas tierras, desde los asentamientos de el Inga, Las Vegas, avanzando poco a poco por el interesante desarrollo de las distintas culturas preincaicas del territorio ecuatoriano?  Un país que lleve en su identidad, en su nombre y bandera nombres como Valdivia, Chorrera, Jama-Coque, Huancavilca, Puruhá; o los nombres de pueblos como Karanki, Omagua, Otavalo, Cañari, sería un país mucho más rico, con una reconocida tradición milenaria y ancestral, un país con una verdadera bandera que ondear al viento como símbolo propio, origen, fundamento, y explicación última de lo que significa hoy día Ecuador como estado pluricultural y plurinacional que es y siempre ha sido.

Hoy día, por suerte, los escolares ecuatorianos empiezan a leer esta historia ecuatoriana, hasta ahora exclaustrada de los libros de texto. Para aquellos que crecieron cuando en las escuelas Ecuador nacía en el S. XIX, les invito a que salgan de sus casas decimonónicas y visiten museos como el Museo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (antes Museo del Banco Central) en Quito, el Museo Casa del Alabado, también en Quito, o el Museo Antropológico en el malecón de Guayaquil, por citar sólo tres ejemplos; y que se animen también a leer a historia del Ecuador coordinada por Enrique Ayala Mora, o los distintos libros sobre el ecuador prehispánico de Santiago Ontaneda.

Toda país debe conocer sus verdaderas raíces, historia de los pueblos que en épocas anteriores poblaron su territorio, y que hoy día son parte de su identidad como país, nación y estado soberano.

(las imágenes están tomadas de la página web del museo Casa del Alabado)

3 comentarios:

Kiko dijo...

Te recomiendo LA ENSEÑANZA DE INTEGRACION EN EL
SISTEMA EDUCATIVO DEL ECUADOR, de Guadalupe Soasti Toscano. Además de hacer un repaso interesante de la didáctica de la historia y otras materias en distintas épocas, también habla de la enseñanza actual del Ecuador. En el informe se cuenta que en cuarto grado por ejemplo sí se estudia la época aborigen, el Reino de Quito, la invasión incásica, la resistencia quiteña, Atahualpa. Y temas de tratamiento más científico inspirados en los estudios arqueológicos (los períodos prehistórico, precerámico, formativo, desarrollo regional e integración).

@lvaro dijo...

Hola,

Sí, ya se que actualmente, con la última reforma, en 4º y 5º estudian historia de ecuador, y que se incluye la etapa prehispánica -lo de aborigen no me gusta-. Como digo el el blog, las cosas están empezando a cambiar (la reforma es del 2011). Sigue habiendo algo de literatura fantasiosa -ese reino de Quito que no tiene sustento en otras bases que fantasiosas crónicas, pero también en España hay casos similares.
Sin embargo, aún falta mucho para que esta historia llegue y cale en la sociedad ecuatoriana, a eso es a lo que hago especialmente referencia en el artículo del blog. Ojalá poco a poco se vayan dando pasos

Lo que me llama la atención de tu comentario, y perdón por la pregunta, es: ¿Como te enteraste de que existía el informe de Soasti? No sabía de ese interés tuyo por la enseñanza de la historia, y menos de la historia de Ecuador.

Igual me alegro de que os profanos en la materia os empecéis a preocupar algo más por ella.
Un abrazo!

Kiko dijo...

Pues una vez más la telepatía hace estragos. Pocos días antes de mi último post,siempre pensando en ti me interesé por un poco de la historia prehistórica de Ecuador,fue Pachakamakka quien me inspiró jaja. Quería invocar a la mitología para plasmarla de alguna manera en el post.
La verdad que desde que estás allí siempre he sentido mucha curiosidad por la historia de ese pueblo, algo que no sea la típica conquista española o la Revolución (algo que recuerdo estudié someramente en el Insti aquí es España). En alguna ocasión -haz memoria descerebrado jeje- te he preguntado -tío cómo se enseña allí la historia??
En fin, que rebuscando un poco di con el texto de Soasti y dije volilá!