Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 27 de octubre de 2013

Otoño

Echo de menos el otoño
el sol apagándose en la tarde
las hojas cambiando de tono
en los árboles del parque.

El suelo todo cubierto
por un manto crepitante
caminos llenos de misterio
olor a humo en el valle.

El sabor y el color del magosto
tizones, negras pinturas faciales
castañas calentando las manos
cuando el frio aprieta en la tarde.

Y el viento que sopla loco
lanzando hojas secas al aire
como pájaros que vuelan ciegos
en un misterioso aquelarre.
Dibujo de "El Bribón Bueno"