Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

lunes, 20 de mayo de 2013

La magia de la música


When I was a young man
I found an old dream
It was as battered and worn a one
as you have ever seen

But I made it some new wings
and I painted a nose
and I wished so hard
up in the air I rose, singing:

Carry me, carry me
carry me above the world.

- Carry Me (David Crosby)*

No necesito nada más. No importan cuán largo haya sido el día, las alegrías o los desencuentros que me haya dejado, no importa si estoy triste, eufórico, enamorado, con la mente presente en lo que hago o disperso en las nubes. Cuando, al final del día, buscando unir todos los los pedazos del puzle intento buscar una justificación a mis actos, buscar palabras de ánimo, o escaparme de la realidad por unos instantes, todo lo que necesito es música.
Tiene algo mágico, algo que me lleva a ausentarme de mi día a día, a “recargar mis baterías” como un mágico elixir, y hacerme ver las coas cosas de otro color, levantarme y caminar y seguir caminando, siempre al compás de una canción. No necesito más: no encuentro mejor droga, ni elixir, ni oración. Música, música, música. Ejerce sobre algo especial. Nunca lo he entendido, y todavía la escucho y la siento como algo mágico y ajeno, ni toco un instrumento, ni soy bueno cantando, y soy un pésimo bailarín, pero, cuando la música comienza me atrapa, cuando, al final del día necesito de alguien que me hable y me lleve lejos, o me reafirme en mi camino, me pongo los auriculares, conecto mi reproductor y dejo que la música fluya.
Porque la música es para bailar, para llenar de “ruido” la casa vacía, pero, y sobre todo, para escuchar, para escuchar con atención saborear cada nota y dejarse llevar.

Estos días, cuando el cansancio me vence, cuando los escollos del camino se me hacen infranqueables, la música, una vez más, me libera, y volando, vuelvo a ver otra vez por encima de esas nubes que ocultan el sol.

*“Cuando era joven / encontré en un viejo sueño / estaba más estropeado y gastado / que cualquier otro que hayas visto / pero yo le hice unas alas nuevas / y pinté una nariz / y lo deseé con fuerza / y me levanté en el aire, cantando/ llévame, llévame, llévame por todo el mundo.”