Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

viernes, 24 de mayo de 2013

Ángel de la guarda


Bajo el cielo plomizo
de lluvia amenazante
se cruzó en el camino
esta mañana un ángel.

Me atrapó en la sorpresa,
cambiando mi gris por color
un abrazo y una sonrisa
en la lluvia un rayo de sol.

Mi desorden vino a ordenar
sacudiendo mis ropas, mi alma
como brillo de estrella fugaz
vientos nuevos, mar en calma.

Y ahora el barco, tranquilo
ya no anhela llegar a puerto
pues sabe que el destino
soplará vientos nuevos

Sólo hay que vaciar
de penas los bolsillos
y sin miedo dejarse llevar
por los ángeles del camino.