Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

martes, 7 de febrero de 2006

Sobre música y derechos de autor

Este escrito es una réplica a los comentarios hechos por mi amigo Kiko a la entrada Aquellos discos de antes... Es un tanto tedioso contestar cosas largsa en los comentarios, así que he colgado esta nueva entrada en el blog. Al que quiera leer la conversación entera y aportar algo, le remito a dicha entrada y sus comentarios.
Podeis seguir comentando cosas a mis post, por supuesto. Si son muy largas quizás sea mejor que creeis vuestro propio blog si no lo habeis hecho aún, y remitais en los cometarios a vuestros propias entradas... así descubriremos otras páginas interesantes.

Estoy de acuerdo contigo. Hay quien se gana la vida en el metro tocando por simple amor a la música, pero creo que te equivocas al desacreditar a aquellos que cobran entrada en sus conciertos, o que trabajan para un sello discográfico. Muchos artistas -y si escucharas música folki como yo te darías cuenta- no buscan hacer dinero con sus creaciones. Buscan simplemente hacer algo que les gusta y compartirlo con los demás.
Y para poder hacer esto, necesitan vivir, ganar dinero (el trueque dejó de funcionar hace mucho) para poder seguir tocando y alegrando nuestro día a día. Supongo que tu conocimeinto respecto a la gente que se dedica a la música se limita a personas que trabajan para multinacionales como EMI, que vive en grandes mansiones, que llena estadios multitudinarios y da conciertos con efectos especiales, que sale por la tele en videoclips y cuyos discos suenan a todas horas por la radio o sonaron en décadas pasadas.
Quizá te sorprenda descubrir que hay gente que se dedica a la música, que vive de ello, que gana dinero dando conciertos y vendiendo discos, pero que es gente humilde, que se gana la vida así, como se la puede ganar un maestro, un albañil, un médico.Gente como Mose Achs, que creo Folkways records, un sello dedicado a la múica folk que mantuvo siempre en catálogo todos sus discos, sin importar cuánto vendiesen, gente como Ani DiFranco, que como no encontraba quién la grabase, creo su propio sello con 20 años, gente como Ami Ray, que tiene un sello discográfico sin ánimo de lucro, gente como Pete Seeger, que lejos de vivir en una mansión, vive en la casita que él mismo se hizo en los 50 al lado del río Hudson. Gente, cuya ocupación es la de músicos o amantes de la música, que no tiene ningún interés en hacerse rico, simplemente en hacer música y compartirla con los demás. Gente que presta su voz para miles de causas y conciertos benéficos. Gente cuyas canciones nunca han estado en los primeros puestos de las listas pero que son tarareadas por miles de personas, canciones pasadas de boca en boca, que tocan incluso -y puedo dar testimonio de ello- esos que por gusto o mala fortuna tocan en el metro o en la calle...
Son músicos que hace música y viven de ello porque han tenido la suerte de poder dedicarse exclusivamente a lo que más les gusta, pero que, de seguro, si no sacaran para comer con ello, se buscarían otro empleo para poder seguir haciendo eso que más les gusta: arte, música.Y respecto al copyright, me parece un buen invento: ¿o a caso a ti te gustaría que alguien copiase un exámen tuyo y dijese que es suyo? Las creaciones de cada uno son de cada uno, no es egoismo ni ansia comercial. Ya se ocupará el tiempo, el proceso de la música folk, de la música de la gente, de hacer que esas canciones, las de verdad, las que pasan de boca en boca se reciclen, se adapten, se cambien, y se pierdan en el polvo pero queden en nuestro subcnsciente. Pero, mientras su autro siga vivo, por qué no pagarle por grabar sus canciones?, como una muestra de agradecimiento sin más, por crear esa melodía que nos acompaña cada día, ese libro con el que soñamos, etc.
Gracias a las leyes de copyright, gente como Pete Seeger, que a sus casi 87 años ya no tiene voz para seguir cantanto, puede vivir, puede seguir pagando sus recibos y tener una vejez feliz. Creo que es lo menos que podemos hacer por gente como Pete, a la que debemos tanto.
Supongo que hay que rebuscar un poco para conseguir oir cosas alternativas a las con las que nos bombardean continuamente los medios de comunicación, de hecho si la músca tiene tan mala prensa, si no se vende discos, si la gente piratea CDs o baja música sin licencia de internten, es porque desde hace ya muchos años, la industria discográfica, las multinacionales se han dedicado simplemente a hacer dinero, sin preocuparse del verdadero arte.
Por suerte, hay personas ahí fuera -músicos, emisoras de radio, pequeños sellos discográficos- que no están dispuestas a seguirles el juego a sellos como EMI (por citar uno, sin ningún motivo especial...) y salen adelante.
Usad esta herramienta que es internet y buscar esta otra música. Os llevareis una agradable sorpresa.