Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 5 de febrero de 2006

Aquellos discos de antes...

Parece mentira, que, a fecha de 2006, uno tenga que rebuscar por internet para encontrar una copia en buen estado de un disco de aquellos de antes, de aquellos de vinilo, que eran grandes, que había que tratar con mimo y guardar como tesoros para que siguiesen sonando como el primer día. Pero es que, curiosamente, y aunque cueste creerlo, hay discos que todavía no han aparecido nunca en CD.
Buscando y ojenado estos viejos discos, uno se da cuenta de que no hace mucho (hasta 1990 más o menos todavía se publicaban LPs de vinilo, el CD es muy jovencio -surge en 1983-) la música tenía otro estatus, otro valor en la sociedad que el de mero método-para-hacerse-rico-rapidamente-y-sin-dar-golpe. La música era (y es) cultura. Aquellos discos de antes tenían un diseño cuidado, sus portdas eran auténticas obras de arte muchas veces y en sus contraportadas aparecían muchas veces anotaciones, poemas, collages de fotografías... Cuando hoy encuentras uno de estos discos, no puedes resistirte a mirarlo, tocarlo y al final llevártelo a casa, sobre todo si resulta que la música (y demás) en él contenida no la vas a encontrar en nínguno otro sitio, en ningún otro soporte. Ojalá los editores discográficos acutales busquen en sus catálogos y desempolven esas viejas joyas, para traerlas de nuevo a la luz, ahora digital, y con suerte quizás aprendan a publicar los discos con un poco más de cariño, en vez de encerrar la música en esas horribles cajas de plástico (hay quién ya ha aprendido a publicar sus CDs de foma más agradable, grácias, Natalie Merchant,...)

Mi intención era pegar aquí la portada del LP, pero no me cabe en el escaner... conformaros con la etiqueta del disco.

4 comentarios:

Kiko dijo...

Estoy de acuerdo con tus comentarios acerca de la música.
Pero creo que solo hay un punto engro muy difícil de subsanar en esta historia del arte: los autores en su gran mayoría cobran una retribución económica por sus obras, podemos llamarlo de una u otra manera, pero es un negocio como otro cualquiera. Si los artistas (músicos, pintores, etc.) publicaran sus obras gratuitamente, ajenas a la sociedad de mercado que nos envuelve, entonces alcanzarían el estatus de semi-dioses, porque no buscarían ningún beneficio con sus creaciones, simplemente lo darían a compartir al gran mundo. Esto apra mí es el puro arte. Sí, que suena utópico, pero hay gente que pinta gratuitamente, que deja oir su música sin pedir nada a cambio, estos sí que hacen arte, dejando los negocios económicos para otras cuestiones más mundanas.

Sugerencia: para publicar una imagen entera de un vinilo, no lo escanees, simplemente sácale una fotografía (esa cámara de Reichel a ver dodne esta..)
Un saludo

Kiko dijo...

Hhecho un comentario de tu blog, veo q tienes habilitada la moderacion de comentarios, si te parece bien autoriza a publicarlo

@lvaro dijo...

Hum... Yo concibo la música como un trabajo más, igual que cualquier otro arte. No creo que para que sea arte tenga que ser gratuito. Las personas necesitan ganarse la vida, sacar para comer, para pagarse un techo bajo el que vivir, una jubilación para poder seguir viviendo cuando, por la edad, ya no puedan cantar más. Los artistas siempre han cobrado, más o menos, según les sonreía la fortuna. El problema es que desde hace ya unas década para acá, han dado la vuelta a la tortilla, en vez de primar el hacer música, ganes o no dinero, ahora prima el hacer dinero y la música es algo secundario.
Todo el mundo presta un servicio y recibe algo a cambio en esta sociedad, el problema es que la gente busca, en cierto modo, conseguir algo sin prestar ese servcio. Nos lo llevan metiendo en la cabeza desde el siglo XVIII y creo que ya va siendo hora de cambiar eso de "el máximo beneficio al menor coste posilbe". El tiempo ha visto que esta máxima no fomenta más que la avaricia y el egoismo.
Supongo que llevamos tantos años viendo la vida de esas superestrellas que hemos dejado de valorar el arte y a las personas que hacen arte de verdad(y necesitan comer para seguir haciéndolo). Deberíamos sentarnos a pensar un rato, creo yo.

Kiko dijo...

La mayoría de los artistas juegan con sus obras como un producto de mercado más. Yo no digo que esté mal, han de ganarse la vida, pero quiero ensalzar a aquellos (haberlos los hay) que no creen en los derechos de autor, que no buscan el máximo beneficio, que entregan sus obras a los demás por "amor al arte".
Pensemos por un momento en la gente que toca en el metro o en las calles para ganarse la vida. En muchos casos son verdaderos genios, pero no han alcanzado la fama, todavía no han sido devorados por la sociedad de mercado, y nos regalan su música cada día, sin derechos de autor, sin copyrights, sin censuras; y ¿que esperan de nosotros? muchos no esperan llenar salas de conciertos multitudinarios, no esperan tocar para la EMI, ni siquiera saben si serán felices en una gran mansión, sólo aceptarán el regalo del sonido del tintineo de alguna moneda voluntaria que caiga en sus cestas, la que les permitirá seguir viviendo.