El ir y venir luchando por las cosas más queridas, sin bien nos gasta las manos, nos deja abierta la vida.
- Víctor Jara

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Un duende verde

Duende vestida de verde,
duende eléctrica que baila.
Pintas Picassos en Quito,
¿sueñas quizá con La Habana?
 
Duende con cara de niña,
duende dueña de la casa,
con abuela y con gata,
con mamá con bata blanca.
con papá malabarista
donde el amor nunca falta. 

No duermas
(sueña)
No llores
(descansa)

En el baile está la vida,
en el duende está el alma.

Sofo

Miau dijo el gato
y escribió poesía
dormida la musa
sobre versos desordenados,
ronronea la música.
brilla la luna sobre el tejado.
Un ovillo de palabras
para tejer bufandas
donde escapar del frío
y esconder el sonrojo,
y el ronroneo del gato.


Luna llena

Luna llena, luna negra
luna oculta de noviembre
luna de eclipse y estrellas.

Luna, siempre y para siempre
luna de cara de plata,
luna de mis noches en vela,
 
de los abrazos y las sábanas
de la luz blanca de los poetas,
de los gatos, y las mareas.
 
Luna que bañas mi rostro
con luz de luna diáfana
y clara, con la sonrisa impresa
 
en mis labios,
en mis ojos,
en este día cuarenta y uno
de mis lunas
y mil millones de estrellas.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

41

Un teléfono despierto
diez mensajes de madrugada
un océano por medio
y seis hora de sueño.
Dos llamadas al desayuno
una en la ducha, no contestada,
dos, tres, ocho, mensajes de mi hermana.
una foto comiendo botillo
un mensaje de mi primo
un saludo de mi mejor amigo
(de toda la vida)
los saludos de mis tías
barullo en el chat de la familia
un saludo en italiano
dos pasteles de cumpleaños
un corazón en el muro
innumerables saludos
una mentira, con cariño, y a medias.
Las mañanitas, por teléfono, al hora de la siesta.
Un almuerzo multitudinario
una fuente de mangos
las mangas azules de mi tío
unos versos de Juanito
Un monseñor camarero,
otro fotógrafo (Dios sabe cuánto les quiero)
y un carpintero al teléfono.
"Zorionak" en un canto
(igualito que tú, descerebrado)
El Mario comiendo un helado,
y yo víctima de un secuestro.
Mis amigos de los museos
dos libros nuevos,
algunos mensajes de voz,
y más mensajes de texto.
Llamadas de amigos y amigas,
Una canción de Bob Dylan,
felicitaciones de mis primas,
una funda de regalo
con bigote dibujado.
Una foto con un lazo
rojo y unas cervezas.
Un cuadro de la selva,
al mediodía una llamada
(mi mamá que nunca falta)
de merienda, empanadas.
Y este poema desordenado
para decirles a todos
para decirles a todas,
les quiero, gracias.

Luna llena

Este año nací en luna llena.
En el calor de la madrugada,
entre nubes y eclipses
quiero escribirle un poema.
 
Quiero ser licántropo prendado
de su luz y de su magia,
quiero que la noche aúlle,
luz blanca, negro, estrellas
 
Sí, hoy nací en luna llena
las nubes dibujan sombras
siento transformarse el alma,
dejemos el río crezca.

Cuando se vallan las aguas,
cuando a su cauce vuelvan,
un año quedará escrito
en su orilla de arena.
 
 

sábado, 15 de octubre de 2022

Niños de plástico

Niños de plástico,
a orillas del Napo,
recicladores simpáticos
te hacen apurar el frasco,
recogen tu botella vacía
y corren a otro lado.
¡Aquí hay gato encerrado!

Botellas de agua o cola,
botellas de elixires extraños,
no importa, sin son de plástico,
te las quitan de las manos.
Sus madres, con los brazos cruzados
te miran bien serias:
¡o bebes o te mato!
Luego se llevan tu botella,
tu vacía botella de plástico.

Aún no descifro el misterio:
niños y niñas de plástico
juntando botellas vacías,
sin piedras, sin canicas o sapos.
Ayer en el supermercado
no pude comprar miel en tarro,
que el cristal esta prohibido
"¡Busquése una que venga en plástico,
y acábesela pronto, y compre otra, rápido".

Mi termo me hecha de menos,
mi tomatodo, ni digamos.
Les miro con cara de pánfilo,
sin saber bien que decir,
bebiendo agua en plástico,
todos y cada día en el trabajo,
en botellas arrugadas
que rebosan en cartón
-deje acá su plástico-.

domingo, 9 de octubre de 2022

Flores azules

Rosas azules, nacidas en Venus
rosas azules, y girasoles
de soles del tercer planeta
donde el verde se funde en vida
y la vida en memoria.

Memoria que no se borra,
memoria de amigos impresa
en palabras de gracias,
en las líneas de la mano siempre abierta,
en los colores siempre vivos 
de los ojos como el verde que riegan.
 
Rosas azules y tres bombones,
y un girasol y un vino.
Para brindar y dibujar de noche
un mundo de colores posibles,
donde el azul de Venus
se mezcla con el verde selva,
donde eones de memoria nos cuentan
el misterio de estar vivos.