Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

jueves, 1 de noviembre de 2007

MUNDO DESJUICIADO

Lo he estado meditando, lo he pensado mucho. Todo el día preguntándome ¿Porqué actua la gente así? ¿Por qué se hacen semejantes barbaridades diárias, a mayor o menor escala? No hay más que salir a la calle y observar al transeunte de turno. Un tipo tirando cartones al contenedor de basura de toda la vida (basura orgánica) cuando el de reciclado de papel está 10 metros más allá. Otro conduciendo como un loco por el medio de la ciudad... La vedad es que cualquiera que nos viese desde fuera diría que nos hemos vuelto locos:
Conducimos sin hacer caso de límites de velocidad, fumamos, bebemos, contaminamos sin ton ni son el planeta, nos matamos los unos a los otros, buscamos excusas peregrinas para justificar nuestros actos más descabellados, y por si todo eso fuera poco, cuando nos echan la bronca, cuando nos judgan y nos condenan, seguimos en nuestros trece y nos quitamos el muerto de encima, echando las culpas a otro, aunque por dentro nos corroa la conciencia... realmente no estamos bien.
Como decía arriba, lo he meditado y he dado con el quid de la cuestión. ¡HEMOS PERDIDO EL JUCIO! Sí, literalmente, la mayoría de la población lo ha perdido. ¿Y quien tiene la culpa? No, no el pobre salvaje que comete infracciones, no, la culpa la tienen LOS DENTISTAS, sí, los DENTISTAS-ODONTÓLOGOS-ESTOMATÓLOGOS, gremio elitista montado en el dólar de la construcción de puentes, implantes, empastes y extraccións. ¡Cómo no nos habíamos dado cuenta antes! ¡Son ellos, en una oscura conspiración, los que se las apañan para desjuiciar a la gente y controlar el mundo a sus anchas! Toda una vida para convertirte en una persona juiciosa y, un día a tus veintitantos años, llega el Sr. Dentista y te dice: "Hay que sacar esas muelas del jucio", y uno pensando que a ningún lao van dos pares de piezas de marfil, se deja llevar.
¡Menudo negocio! Gente desjuiciada en unos minutos, que se pega y se mata, mientras unos se forran a su costa y viven como reyes. ¿No me creéis? Qué si, que sí, son ELLOS, son los hombres en la sombra, los que tiran de los hilos de políticos, los que llenan con su dinero de desjuciados las arcas de los grandes bancos. ¡Ellos son los amos de mundo! Segurísimo que detras de todo político desaprensivo, hay un buen dentista, inteligente, raudo, sigiloso... ¡ZAS! y sin darte cuenta ya está uno desjuiciado insultando al vecino.
Ese es el gran misterio de la humanidad. Esa es la razón por la cual hacemos barbaridades día a día.
Ojalá.

2 comentarios:

Javier dijo...

Que bueno. Vas a tener toda la razón. Eso si, ahora que has descubierto el secreto mira detrás de ti antes de doblar cada esquina por si intentan acabar contigo los dentistas, y piénsatelo 2 veces antes de ir a uno.
Yo por haberlo leido tomaré las mismas precauciones.

Anónimo dijo...

Solucion para no volver mas al dentista:"Sacate todos los dientes y muelas"