Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

jueves, 4 de mayo de 2006

Chris & Herb

Una distoqueta pequeña en la playa de Riazor en La Coruña. Unas 300 peronas más o menos. Chris Hillman (madolina) y Herb Pedersen (guitarra) sobre el escenario, sin más acompañamiento que ellos mismos. ¿Quién da más?
Una noche sencillamente para guardar en el recuerdo. Uno de esos momentos irrepetibles. Mereció la pena el viaje de 4 horas hasta La Coruña (sí, cogí, sin saberlo, es bus Madrid-Santiago que va haciendo recorrido turístico por Galicia... sin comentarios) sólo para ver a estos dos viejos amigos interpretar viejas canciones que vienen tocando juntos desde hace ya muchos años y también alguna que otra nueva, porque a sus más de 60 años, Chris Hillman y Herb Pedersen siguen con energía suficiente como para sorprender a propios y ajenos donde quiera que vayan.
No quiero estenderme mucho más comentando el concierto. Fue sencillo, precioso, hubo de todo, desde temas de los Byrds pasando por Buck Owens, Manassas, Desert Rose Band,... todo interpretado con una precisión y compaginación que sólo surge de una amistad de más de cuarenta años como es la de estos dos músicos. No prentendo dar envídia a nadie. Se que algunos no estuvieron allí, porque no pudieron o porque no se enteraron a tiempo.
Simplemente os animo a hacer un alto en vuestra rutina diaria y acercaros a un concierto de Chris Hillman y Herb Pedersen. Escuchad. Escuchad con atención, la música lo pide. Es algo irrepetible. Música honesta y directa, música de verdad.
No se dejan caer muy a menudo por España, no tienen mánager, trabajan para sellos pequeños... pero de vez en cuando es posible verlos y disfrutar. Como el pasado día 2 en la discoteca Playa Club de La Coruña. Esta noche están en Madrid, mañana en Mataró... si alguien lee esto a tiempo, que no se lo piense dos veces y se acerque a alguno de estos conciertos. No lo lamentará y seguro saldrá con una sonrisa en la cara y un profundo sentimiento de paz y tranquilidad.
Gracias Chris Hillman, gracias Herb Pedersen. Gracias por la maravillosa versión de Turn! Turn! Turn!. Gracias también a Michael Weston King, aperitivo magnífico para una noche maravillosa.