Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

miércoles, 6 de abril de 2016

Con mis alas de papel

Jim Botón y Lucas el maquinista
color en las letras, blanco y negro
Mortadelo y Filemón en mi tebeo
nunca perdidos de vista,
aunque crecieran los años, y las letras
ocuparan los espacios de viñetas
donde los galos irreducibles
volvían loco a César
como loca volvía el pequeño Nicolás
a su paciente maestra.

Yo me parecía más a Agnan
siempre escapando ileso de la pelea
mis lentes perdidas en cómics y libros
donde Orla Tragarranas perseguía a los niños
y el circo se transformaba en el zoo
del barrio vecino donde vivía Pitus.

Poco a poco pegué el estirón
me perdí en un mundo perdido
que dibujó el papá de Scherlock Holmes,
del que escapé volando en un globo
que dio la vuelta al mundo y después
de mil aventuras y 80 días aterrizó
en una isla perdida
donde Nemo el Capitán
guardaba sus últimos días.

Atravesé la tierra ilustrada por Doré
viajé en la máquina del señor Wells,
Y de la tierra a la luna luego salté
a los asteroides poblados de piratas
a las lunas de Júpiter,
mis dedos tornándose rojos en las páginas
de antiguas crónicas marcianas.

Con Montag abrí los ojos a un mundo
que no parecía ser tan feliz
salve libros de la hoguera bárbara,
luego el camino me llevó de vuelta
a mi pueblo un verano
donde perdida la niñez,
con rubor surgió la vergüenza.

Otro verano bebí elixir de Ubique,
me escapé de la mano de Alfanhuí,
conocí al Hombre Ilustrado,
la mujer autómata giró su engranaje,
la pirámide reveló su secreto
mientras las ciudades se poblaban de perros
y Ahab surcaba ciego los mares.

Cuántas páginas he pasado en el camino,
cuántos profetas y cuerdos-locos he conocido.
Poemas de hierro y fábricas en Chicago,
romances con sabor gitano
historias de amor de un viejo en la selva,
Quijotes, y Sanchos, y Dulcineas.

Cuántos amores aún por encontrar
cuantos lugares aún por descubrir
cuántos viajes habré de emprender
volando en las gualdas alas de papel
de mágicos, misteriosos libros.