Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

viernes, 2 de julio de 2010

Redes sociales

Siempre soy el último mono en apuntarme a la última moda, y a algunas no me apunto nunca. Cuando se llevan camisas de cuadros, yo las busco de rayas; cuando se llevan de rayas, yo prefiero los cuadros. Da igual lo que suene en la radio que yo sigo esuchando a gente que cantaba hace 40 años más o menos, y, no me pregunten de bestsellers que yo pateo librerías de viejo.

No lo hago a drede. Me sale así. Lo cual no quita que haga publicidad para que la gente cambie de chip y se abra a otros sonidos y otras letras (no tanto a otras modas, porque sigo manteniendo que la ropa es para quitar el frio y la comida para nutrirse)

Con las nuevas tecnologías me pasa algo similar: nunca tuve teléfono móvil hasta que todo el mundo tenía y ya no me quedaba otra para estar conectado con la gente. Lo mismo sucedió con el correo electróncio, los chat... incluso tuvo que ser un profesor de universidad el que me obligase a crear este blog.
Con las nuevas redes sociales me pasa lo mismo. Desde hace un par de años, me bombardean con invitaciones de esta y aquella y la otra red. Yo hacía caso omiso. Con el blog y mi cuenta de correo electrónico me era suficiente y creo que lo sigue siendo, pero, por presión social, al final he decidido unirme a una de ellas para que mis amigos puedan ver fotos. Ahora que tengo amigos a ambos lados del atlántico, quizá sea una manera de estar más cerca de ellos, independientemente de a que lado del charco esté yo.

De todos modos, seguiré escribiendo y mandando correos electrónicos, pues lo mío es escribir. No crean que me voy a conectar horas a no se cuanto chats, o que me voy a dedicar a dejar comentarios breves por doquier, y menos aún que voy a pasar las horas sembrando lechugas virtuales en huertas de unos y ceros.
Si soy sincero, me he unido a la red en cuestión para poner fotos y que me vean pisando tierras lejanas. Fotolog era muy limitado y además no tenía mucha privacidad. De ahí que ya no haya Caja de Imágenes.
Así que a mis amigos, seguiré escribiendo correos, aunque no sean tan "modernos" y seguiré contando mis aventuras y neuras en este blog, y colgaré alguna foto también para propios y agenos, pues este blog está abierto, es decir, lo puede leer todo el mundo, conocido o desconocido.

No creo en las redes sociales. Son un buen escaparate para quien quiera lucirse -ya sea con fines comerciales o narcisistas-, pero, para estar en contacto, hay otros lazos que nunca se podrán recrear a través de ningún tipo de tecnología. Los verdaderos amigos lo saben. Pero, las modas son las modas, y al final uno cae en ellas en alguna medidad.
Mi temor ahora es ¿podremos escapar de ellas? ¿Hasta qué punto nos tienen atrapados? La información es el gran negocio de este nuevo siglo, y sin duda las personas que hay detrás de todos estos servicios gratis online, se lucran utilizando de alguna manera nuestros datos personales, e-mail, etcétera. Hay noticias realmente preocupantes al respecto y que le hacen a uno preguntarse si realmente merece la pena pagar el precio.

El futuro nos lo dirá.