Hay que doler de la vida hasta creer,
que tiene que llover, sí, tiene que llover
a cántaros.
- Pablo Guerrero

domingo, 8 de julio de 2012

Un diálogo de altura

- Hemos cambiado el orden del día, mañana te toca entregar los presentes a todos los muchachos.
- Creí que sólo tenía que estar ahí sentado y premiar al mejor estudiante.
- Sí, esto también, pero como eres autoridad, te toca entregar los presentes a tí.
-¿Y eso por qué?
- Porque eres autoridad.
- Eso ya me lo digiste, pero ¿por qué la autoridad tiene que hacer eso?
- Pues porque es autoridad.
- Pues mira, si no me defines autoridad con una palabra distinta a autoridad, yo interpreto la palabara autoridad a mi modo y como autoridad delego mi poder a otra persona.
- Deja de comportarte infantilmente.
- ¿Quién se comporta aquí infantilmente? ¿Quién no razona?

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- Buenos días.
- Buenos días ¿Ya está todo listo?
- Casi, llevo toda la noche pensando en cómo voy a romper el protocolo.
- Mira que eres cabezón, haz lo que te venga en gana, si quieres arruinar el acto, adelante.
- Y tú mira que eres cuadriculado. Voy a entregar esos benditos presentes ya que tanto os interesa que lo haga yo como autoridad, pero no lo voy a hacer solo, voy a pedir a algunos compañeros que se suban al escenario y me ayuden.
- Bueno así visto, mejor, porque son muchos muchachos y tardarías una eternidad y la gente se aburre.
- No, no lo hago porque sean muchos, sino porque no soy yo quien los premia, sino la institución, y aunque mi foto está ahí, entre las autoridades, la institución somos todos. Y me parece un gesto de humildad y reconocimiento hacia los compañeros, los muchachos y sus padres, el reconocer que yo no soy la institución que aunque me ven ahí arriba, yo no hago ni deshago las cosas solo, sino que no soy más que una pieza del engranaje. Este país tuyo necesita unas cuantas gotas de humildad.

1 comentario:

Jorge dijo...

Ya con cabeza fría, me causa risa el pequeño guion teatral que has creado de aquella conversación que tuvimos antes de la ceremonia.
Recuerdo que te dije: "porque eres autoridad"por eso tienes que entregar los presentes.
Quizá tengas toda la razón, debería entregarlos cualquier persona perteneciente a la institución. Pero yo te devuelvo la pregunta: ¿quién lo iba a hacer? Si tú más que nadie sabe que aquí en el colegio la gente trata en lo posible de evadir responsabilidades y dejan a pocos la ejecución de las mismas.
Además, bien o mal esa es la tradición en nuestro país, la autoridad, es la principal figura en estos casos, por ejemplo, así como el rector firma los títulos de bachiller , asimismo es el que otorga los premios, sino también los firmara el conserje (sin ofender). Esa es la costumbre ecuatoriana, me dirás tradicionalista, pero los esquemas están planteados así. ¿Que nos falta humildad? A lo mejor, pero para cambiar aquello pasarán muchísimas generaciones. Aunque sostengo que no es malo, tal vez el problema radica en las diferentes culturas a las cuales pertenecemos. Un abrazo

Jorge